DE LA CAÍDA DE TENOCHTITLAN A LA MAQUETA DEL TEMPLO MAYOR

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El 9 de agosto se conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que en México han preferido nombrarse «pueblos originarios» y de los cuales hay en nuestro país al menos unos setenta.
La fecha no pasa desapercibida, menos cuando está muy cerca del viernes 13 de agosto en que cae, este 2021, la conmemoración de la caída de Tenochtitlán.
La caída de Tenochtitlán es un acontecimiento histórico que marcó el rumbo de lo que hoy es México, pues representó el inicio del periodo conocido como la Colonia española.
Durante este periodo se implementaron acciones para ir disminuyendo la población indígena a través del sistema de castas que establecía una pirámide jerárquica donde las personas negras e indígenas eran consideradas “de menos valor” y eran también sistemáticamente discriminadas.
Con el inicio de la Colonia Española, el Virrey Revillagigedo despejó a los comerciantes de la Plaza Mayor para convertirla en un espacio donde reinaran los símbolos del poder del Estado.
Actualmente, el gobierno de Claudia Sheinbaum instauró en lo que ahora es el Zócalo de la Ciudad de México, la maqueta del Templo Mayor con la que se pretende “devolverle” la memoria a la ciudad, a pocos días de cumplir 500 años de la caída de Tenochtitlan.
Sin embargo, existen fuentes que señalan que desde 2019 se cancelaron los recursos destinados al mantenimiento del verdadero Templo y además el presupuesto destinado a la investigación y a la conservación de este sitio histórico fue recortado en un 75% durante la administración actual.
De este modo, México atraviesa el 9 de agosto la celebración de los pueblos originarios sin una sola nueva ni buena noticia para ellos; lejos aún, recuerda el 13 de agosto con una nueva caída del Templo Mayor: la que lo declara sin dinero para el mantenimiento de sus vestigios y le planta un remedo a pocos metros, montado por lo que se dicen rescatadores de las raíces nacionales.