El sordo no oye pero bien que se comunica

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Es una lengua que como cualquier otra cumple con leyes lingüísticas; de producción gestual y percepción visual es aprendida en usuarios que se les facilita resolver las necesidades de comunicar propias del ser humano dentro de la sociedad.

Sin embargo esta forma de comunicar no excluye a personas oyentes, siempre que quieran aprender y ser inclusivos a la hora de transmitir sus mensajes. A pesar que hoy en día se utiliza casi exclusivamente entre personas sordas, la lengua de señas como sistema de comunicación es tan antiguo en la historia de la humanidad.

En 1620, Juan de Pablo Bonet, realiza la publicación considerada como el primer tratado moderno de fonética y logopedia, el cual proponía enseñanza para las personas sordas, mediante el uso de señas alfabéticas configuradas uni-manualmente.

Así comienza su divulgación en el llamado «alfabeto manual» que con el pasar de los años se fue transformando hasta llegar a ser una manera para comunicar con personas sordas. El poco conocimiento que se tiene asume ciertas ideas preconcebidas sobre esta lengua, que se han demostrado como erróneas.

Por ejemplo, es falso decir que no es una lengua sino una serie de códigos memotécnicos, pero son lenguas naturales que incluso personas oyentes pueden tener de lengua materna, una lengua de señas.

También es falso que existe una sola forma de codificar mensajes a través de señas. Como anteriormente se planteó, se transformó creando diferencias entre ellas; es decir, el lenguaje de señas de Latinoamérica no es el mismo que en Europa.

Incluso en Estados Unidos y Reino Unido tienen variaciones como que en Estados Unidos ocupan sólo una mano mientras que en Reino Unido la lengua de señas puede utilizar ambas manos.

En México Lengua de Señas Mexicana (LSM), se compone de signos visuales con estructura lingüística propia, con la cual se identifican y expresan las personas sordas. El 2019 cerró con una aproximado de 700 mil personas sordas y tan solo 40 intérprete de la Lengua de Señas Mexicana (LSM).

Lamentablemente la cultura sobre esta forma de comunicar en nuestro país, es muy escasa, sin los recursos suficientes para la educación de personas sordas e intérpretes. Siendo pocas las instituciones que puedan manejar una situación así y desarrollen en su entorno esta habilidad.

En una época en el que se situó la idea de ser inclusivos, las personas que padecen de alguna discapacidad en este caso el ser sordos, luchan para existir y que puedan participar en una comunidad, por ello sería importante iniciarse en este ámbito.

Que a parte de incluir y respetar la diversidad, ayuda a la memoria, nuestra coordinación y al pensamiento y afortunadamente en la actualidad el internet ha puesto a nuestro alcance cursos, talleres para aprender la lengua de señas y crear una comunicación completa y eficaz.