PRIMAVERA: NUEVAS EMOCIONES

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Por: Psic. Angélica Ramírez Ángeles.

La primavera es una época de grandes cambios para nuestro cuerpo y salud mental.

Después un largo invierno donde nos invade la melancolía y la tristeza, ahora llega la primavera: las plantas vuelven a recuperar sus hojas, sus flores, sus colores y su aspecto más bonito.

Los días son más largos y cálidos, ya que cada día que pasa hay más horas de luz, sin duda la naturaleza renace y se muestra en todo su esplendor.

La primavera es un tiempo de cambio y de despertar a la vida, nos muestra lo más hermoso de la naturaleza, algunos se sienten alegres al tener días más luminosos y cálidos debido la liberación de serotonina, dopamina, oxitocina o noradrenalina.

Pero no todos disfrutan la llegada de la primavera, pues para otros organismos sí puede ser un proceso de adaptación más sensible, generando cambios en el estado de ánimo que pueden ser desagradables o necesarios de atender.

Sufren ciertas variaciones que pueden derivar en cansancio, melancolía o, todo lo contrario, exaltación y euforia, el sistema nervioso se altera y aunque no existen muchos estudios al respecto, está comprobado que la primavera es la estación que más nos afecta y tiene un afecto sobre nuestra respuesta hormonal y comportamiento.

¿Qué es la astenia primaveral?

Es un trastorno leve en el que uno se siente más cansado, con menos fuerzas y con el estado de ánimo bajo.

Esto puede prolongarse durante semanas o incluso un poco más. Los factores ambientales como la subida de temperaturas o de la presión atmosférica, o el cambio de horario que se produce en esta época del año impulsan este fenómeno

La astenia primaveral desaparece por sí sola tras unas semanas, aunque depende de cada persona. Sin embargo, como convivir con los síntomas no es cómodo para nuestra rutina, es necesario minimizarlos y mantener un equilibrio emocional.

Todas las personas también tenemos estaciones por dentro, como parte de nuestra naturaleza. La primavera sería una estación de apertura con el exterior, que seguiría con el verano, el otoño y el invierno serían etapas en las que nos apagamos un poco y es cuando nos enfrentamos al incremento de la inestabilidad emocional que puede continuar hasta la primavera.

El tiempo influye más de lo que se piensa en el estado anímico.  Sobre todo, en las personas de la tercera edad, nuestros abuelitos; por ejemplo, ellos deben protegerse mucho de las altas temperaturas en verano.

Por ello, la primavera se convierte en una de las temporadas más bonitas para disfrutar, hacer planes con los amigos, realizar excursiones los fines de semana. De hecho, mantener la actividad y disfrutar de la vida social es fundamental durante la tercera edad ya que a veces, los adultos mayores se sienten solos y poco integrados en la sociedad.

La primavera es una temporada mágica para poder disfrutar de un agradable paseo por un parque o tomar el sol desde la comodidad de un banco, cuidemos de ellos esta temporada.

Estoy convencida de que también en primavera puedes sacar la mejor versión de ti, tú que eres joven y si crees que no lo vas a conseguir porque te notas más débil o cansado, puedes empezar a poner en práctica estas recomendaciones:

*Tener una rutina del sueño. Es importante mantener fijo un número de horas, cenar pronto para hacer la digestión con tiempo e irse a la cama sin móviles u otras tecnologías cerca que puedan alterar el descanso.

*Practicar ejercicio físico moderado para acelerar el proceso de adaptación, liberar el estrés y que el sueño sea más completo.

*La hidratación es muy importante, porque con la elevación de las temperaturas se suda más y el organismo necesita más líquidos.

*No tomar vitaminas. Si la dieta es adecuada, tu cuerpo tendrá las vitaminas necesarias.

*Asistir a terapia. Las personas que sufren estrés y que tienen un problema emocional o psicológico previo.

Gestionando adecuadamente tus emociones podrás mejorar tu calidad de vida y ayudarte a crear la mejor versión de ti mismo, de ti misma, en cualquier temporada.