TULA, EL DESEMPLEO QUE VIENE.

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Tula de Allende se disputa con Tulancingo desde hace dos décadas la posición de segunda ciudad en importancia del Estado de Hidalgo, después de la capital, Pachuca.

En la actualidad, la capital tolteca se ha consolidado en esa posición estratégica, al contribuir su zona de influencia con poco más de la mitad del producto interno bruto annual en la economía hidalguense.

Tula, donde en 1976 durante el gobierno de José López Portillo se anunció la construcción “de la refinería más grande, moderna e importante de América Latina” y en donde hoy se busca un nuevo presidente municipal, la compleja problemática asociada a la modernidad (aunque no necesariamente al desarrollo) está pasando otra vez la cuenta.

Para muchos analistas y para miles de sus pobladores, a La Ciudad de Los Atlantes la rebasó el crecimiento, sus tres etapas en el proceso de industrialización destrozaron su infraestructura y no le han dado aún oportunidad de recomponerla, a pesar de los esfuerzos.

La de 2016 será para Tula en materia de empleo y de economía regional una “primavera negra”, pues tendrán aquí efecto las medidas que ya han comenzado a instrumentarse y que afectan a los 143 mil trabajadores de la empresa productiva del Estado, de los cuales, al menos dos mil quinientos se relacionan directamente con la refinería de Tula.

Y es que no puede esperarse menos cuando el déficit presupuestario para este 2016 alcanza los seis mil millones de pesos, por lo que ha sido necesario ajustar el presupuesto anual en 11.5 por ciento, unos cien mil millones de pesos

Esto, la reducción del presupuesto global del gobierno mexicano, impacta en forma directa las finanzas de PEMEX, que se ve obligada a ajustar su plan de reconfiguración, que era de 622 mil millones y que consideraba obras realizables a plazos de entre 3.5 años, siempre y cuando el precio internacional del barril de petróleo no bajara de 60 dólares por barril, pero cayó a 27 dólares.

A esto habrá que sumar la crisis en la construcción de la planta tratadora de aguas residuales, para la que estaba prevista una inversión multianual de 42 mil millones de pesos, sin contar con la reacción del gobierno municipal de Atotonilco de Tula, al clausurar los trabajos por falta de pagos por permisos locales de construcción.

El caso es verdaderamente grave, por el riesgo inminente de la pérdida masiva de oportunidades de empleo e ingreso para miles de trabajadores que ya comenzaban a ver despuntada la economía regional.

Lo lamentable es que los golpes inician precisamente en los sectores menos protegidos, pues aunque los líderes del sindicato petrolero han sostenido que el recorte no afectará a ningún trabajador agremiado, ya los transitorios y los empleados de compañías están comenzando a padecer el cierre de puertas… y de caminos.

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Fernando Alfonso es uno de los periodistas con mayor credibilidad en el panorama informativo y de opinión en el estado de Hidalgo. Dirige AVSI Comunicación, multiplataforma a la que pertenece el Periódico El Origen y la Revista DeFRENTE. Se consolidó como líder de opinión en el Noticiero Radiofónico Enfoque de NRM Comunicaciones, espacio que condujo durante 12 años. Ha colaborado, además, con W radio 96.9 FM, Radio Fórmula 970 AM y 103.3 FM, Editorial Notmusa, Diario Síntesis. Cuenta con estudios de Maestría en Administración de Negocios MBA por la Universidad Latinoamericana, es Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Premio México de Periodismo 2010, otorgado por la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX)