Y ¿dónde nació Ce Acatl Topiltzin Quetzalcóatl?

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Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

 

La arqueóloga Carmen Cook de Leonard, se entregó en cuerpo y alma en la investigación arqueológica en diferentes partes del país. En Amatlán, Municipio de Tepoztlán, Estado de Morelos, propuso que se encontraba el lugar del nacimiento de Ce Acatl Topiltizn Quetzalcoatl, inferido por las fuentes historias que señalan el encuentro entre Mixcoatl y Chimalma en la región de Morelos; y por las evidencias arqueológicas que logro obtener a través de una serie de excavaciones que efectuó en el sitio arqueológico de Cinteopa, «el Templo del Maíz».

Cinteopa, se encuentra rodeado de varios cerros o peñascos, en donde debido a su erosión quedan expuestas las tobas basálticas que alternan con cenizas volcánicas, dibujándose formas caprichosas que han sido interpretadas como guardianes del pasado y que actualmente conforman las estribaciones de la Sierra de Tepoztlán.

 

Entre estas formaciones están Cihuapapálotl y Mixcoatépetl, los padres de Quetzalcóatl. El primero delgado por donde pasa el sol de oriente a poniente; mientras que el segundo es más regordete y en cuyas extremidades hay una poza que se dice fue donde se bautizó a Quetzalcóatl.

 

La leyenda cuenta que cuando se bautizaban otros niños, si estos salían del agua en forma de león, iba a ser sabio y valiente, pero si salía como coyote, resultaría ser personaje sin importancia. Hoy es llamado este manantial Nahuálatl, «Agua de Brujos».

 

Carmen Cook de Leonard, excavó en Cinteopa, por una invitación que le hicieron en el año 1972, cuando un campesino llamado Emilio Corrales, quien observó que en su parcela las plantas no crecían, esto lo motivó a tomar una pala y comenzó a excavar para entender lo que estaba pasando, de pronto, descubrió un piso que rompió y por debajo de este aparecen unos tableros despedazados.

 

Los extrajo y llevó al municipio para que se diera parte a las autoridades, donde a través de una asamblea, se sugirió que Carmen Cook de Leonard, interviniera el lugar bajo el permiso del INAH.

 

La lápida recuperada fue posteriormente llevada al Museo de Cuahnahuac, en donde se encuentra exhibida en la Sala de Teotihuacan. Se le identificó como una advocación a Quetzalcoatl, un Tlahuizcalpantecutli, el Señor del Alba, relacionado con el Planeta Venus.

El edificio excavado consistió de varios cuartos contiguos a un pequeño patio hundido con dos escalones de tres lados.

 

También se descubrió lo que quedaba de una pequeña pirámide con talud y tablero. En cuanto a la dirección que tienen los edificios, tienen dos orientaciones: 7.5°E del N. y 15° al E del N., que coincide con las direcciones que se han encontrado en Teotihuacán. Los pisos eran de buen acabado, mezcla de grava volcánica sobre un firme de tierra amarilla compacta.

Los cuartos eran grandes; el mayor de 6.75 x 5.05 m., lo que aumenta la problemática del techo. Se encontraron huellas de dos pilastras, separadas por 2.10 m. y 40 cm. de cada lado, que más bien parecen haber cargado un dintel. En el sistema de relleno se encontraron lajas de Mixiatlaco, de la cantera que parece se usaron para la construcción de muros de contención y para el empedrado.

 

Entre los descubrimientos más importantes están las almenas, que debieron estar rematando en las techumbres de los edificios a una altura de 1.80 m, según datos obtenidos de los muros conservados. Las almenas tienen promedio 14 cm de alto, 27 cm en ancho y 4 cm de ancho. El peso promedio es de 10 a 12 kilos. Estos datos hicieron pensar a Carmen Cook de Leonard, que fueron talladas por el mismo artesano debido a su morfología, material y diseño.

 

La almena que descubrió Carmen Cook de Leonard, se describe como un personaje encima de una pirámide, con las piernas abiertas y los pies hacia afuera. Es un personaje masculino con un gran tocado, que representa a un búho. Sobre la frente lleva una banda con cinco cuadretes, alrededor de la cual se enroscan dos serpientes que levantan sus cabezas a un lado y abajo de la cabeza del búho.

 

El personaje lleva anteojeras, los brazos se extienden hacia afuera, y sostienen las manos un tallo de planta de la que penden un ojo, un corazón y tres gotas de sangre. De los lados, y sobre los extremos de la pirámide, hay tres huellas de pisadas humanas, dos más pequeñas de un lado y otra más grande del otro.

 

Lleva sandalias, no marcadas, sino indicadas por sus grandes pompones. Su máxtlatl lleva al frente un moño, y su punta cae sobre la escalera de la pirámide. La pirámide sobre la que descansa es la típica teotihuacana, con tablero, talud y escalera central. En el pecho se extienden dos serpientes ramificadas. Sus pulseras y tobilleras podrían ser de cuero recortado. Su pelo cae en ondulaciones, de los lados de la cabeza, pero le falta el fleco que aparece en otras figuras.

 

Las excavaciones y almena podemos fecharlas tentativamente para la época teotihuacana; sin embargo, Carmen Cook de Leonard por resaltar el lugar de nacimiento de Ce Acatl Topiltzin Quetzalcóatl interpreta las lápidas como toltecas. La interpretación que hace es que la banda con los cinco cuadretes sobre la frente del personaje, nos indica la presencia de Quetzalcóatl en su aspecto del planeta Venus.

 

Cada cuadrete de la escultura tiene un punto en medio, que significa el Sol y un punto en cada esquina, que son las cuatro estaciones de Venus: entrando y saliendo frente al Sol (8 días) y entrando y saliendo atrás del Sol (90 días).

 

Las huellas de pies que se encuentran en los extremos arriba de la pirámide, son tres, no cuatro como era de esperarse, pues hasta uno de los nombres de Venus-Quetzalcóatl es Nácxitl, o sea 4 Pies ó 4 Pasos.

 

Creo, sin embargo, que significa que ha tomado un paso y le faltan tres por dar. Pienso, también, que el paso que está por dar (o sea el segundo), es su entrada al Mictlán para proceder al Juego de Pelota en contra del Sol, mismo en el que, derrotado, entrega el cuchillo a aquél, simbólico de su muerte en los rayos del Sol. En todas las versiones de la leyenda de Quetzalcóatl, éste ha tomado votos de castidad, con su juramento frente a la Luna, lo cual está aquí representado por el ojo.

 

Su muerte voluntaria se expresa por el corazón sangrante, y la muerte la pronostica el búho del tocado, que tiene ese significado en la creencia del México antiguo, con supervivencia en el actual.

 

En conclusión, las lápidas son alusivas a la vida cíclica de Venus Quetzalcóatl, por medio de las tres huellas de pies, está contenida en forma condensada toda la historia del dios planetario; su juramento frente a la Luna expresado por el ojo, su auto sacrificio representado por el corazón sangrante, su muerte por el búho en el tocado. Hoy en el pueblo de Amatlán, el último día de mayo se festeja el nacimiento de Quetzalcoatl, Rey de Tula, donde una réplica de la almena es llevada en procesión, pero la realidad es otra.

Carmen Cook de Leonard, excavo en Cinteopa, por una invitación que le hicieron en el año 1972,  cuando un campesino llamado Emilio Corrales descubrió una almena que esta exhibida en actualmente en la Sala Teotihuacana del Museo de Cuahnahuac (Dibujo Arquitecto Alejandro Villalobos).

Lápida descubierta por Emilio Corrales en 1972

La almena que descubrió Carmen Cook de Leonard, se describe como un personaje encima de una pirámide, con las piernas abiertas y los pies hacia afuera (Dibujo Arquitecto Alejandro Villalobos).

Las excavaciones y almena podemos fecharlas tentativamente para la época teotihuacana, sin embargo, Carmen Cook de Leonard por resaltar el lugar de nacimiento de Ce Acatl Topiltzin Quetzalcoatl interpreta las lapidas como toltecas.