Zendaya hace historia en los Emmy 2020

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Por: Meztli Reséndiz

Aunque las restricciones sanitarias no lo permiten, los grandes eventos internacionales no renuncian a celebrar sus ediciones 2020, como ha ocurrido con el Festival de Cine de Venecia, las semanas de la moda y recientemente los premios Emmy.

El pasado domingo por la noche se llevó a cabo la edición 72 de los premios Emmy, que en este 2020 también fue acompañada de las estrellas de televisión más importantes del momento.

Esta gala de premios dedicada a lo mejor de la televisión estadounidense se reinventó al usar la tecnología para mantener conexiones en directo con los nominados desde el set oficial donde el presentador Jimmy Kimmel conducía el evento.

Entre los invitados se encontraba la ex chica Disney Zendaya, quien hizo historia al convertirse en la artista más joven en llevarse el premio a mejor actriz principal dramática por su papel de Rue Bennett en la serie televisiva Euphoria.

Con tan solo 24 años de edad, Zendaya le arrebató el título a la también actriz y cantante Jodie Comer quien a sus 26 años fuera galardonada por los Emmy 2019 en la misma categoría gracias a su actuación en Killing Eve.

Durante su discurso, la protagonista de Euphoria no dudó en expresar su admiración por sus colegas nominadas a la reñida categoría, gigantes de la interpretación como Jennifer Aniston, Olivia Colman, Laura Linney, Sandra Oh y Jodie Comer, además de recalcar su respeto hacia todos los que trabajan en la industria.

Momentos antes de llevarse el galardón a casa, Zendaya ya se había robado el protagonismo de la noche cuando dio un emotivo discurso al presentar una de las secciones de la premiación en el que resaltaba la importancia de la igualdad y diversidad en las historias.

“La Televison tiene el poder de influir y formar nuestra cultura, a veces puede reflejar quienes somos o distorsionarlo… Cuando se desbloquea el potencial de la televisión, nos obliga a reconocer que, a pesar de nuestras diferencias, compartimos un vínculo humano inquebrantable y cuando nos vemos a nosotros mismos y a los demás, esas diferencias pueden desaparecer. ¿Quién decide qué historias son contadas? ¿Qué experiencias son válidas? La verdad en la narración tiene que estar en quienes la han vivido a diario.”