
La administración municipal de Tepetitlán, encabezada por Ana Elsa Castillo Cea, ha mantenido un ritmo constante de trabajo con obras que responden a necesidades reales de la población.
En las últimas semanas se han iniciado o concluido cinco acciones clave: la rehabilitación de caminos rurales que mejoran la movilidad de productores y familias; la modernización del alumbrado público con luminarias LED para reforzar la seguridad; la construcción de espacios comunitarios que fortalecen la convivencia social; obras hidráulicas para mejorar el suministro de agua en zonas con servicio irregular; y la rehabilitación de infraestructura educativa que garantiza mejores condiciones para estudiantes y docentes.
Son intervenciones que, aunque diversas, comparten un mismo propósito: elevar la calidad de vida en el municipio.
En este contexto, no han faltado voces críticas desde la oposición, algunas de ellas cada vez más radicalizadas. Se ha intentado responsabilizar a la presidenta municipal por asuntos que corresponden a otros niveles de gobierno, como el tema del mosco, olvidando que ella misma ha sido de las primeras en exigir acciones efectivas a las autoridades federales.
La estrategia de cargarle problemas ajenos parece más un recurso político que un análisis serio de competencias institucionales. Aun así, la administración ha optado por responder con trabajo, resultados y presencia constante en las comunidades.
Lo cierto es que, más allá del ruido político, los resultados están a la vista. Las obras avanzan, los servicios mejoran y la población reconoce el esfuerzo de un gobierno que ha sabido mantener el paso incluso en un entorno complejo.
Con respaldo ciudadano y una agenda de desarrollo que no se detiene, todo indica que Tepetitlán seguirá avanzando con rumbo claro y con una administración que privilegia la gestión y la cercanía sobre la confrontación estéril.









