Los aspirantes: unos con la bendición, otros por la libre

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En Morena, cerrar los registros abrió la verdadera competencia. Concluidas las inscripciones para las coordinaciones distritales federales y municipales, y pendiente la etapa correspondiente a los distritos locales, comienza una disputa que rebasa el trámite de entregar documentos: convertir una aspiración personal en una opción aceptable para quienes participan en las decisiones del partido. La dirigencia hidalguense confirmó el cierre de los registros municipales el 18 de octubre y anunció que después vendría la convocatoria para las coordinaciones locales.

Los aspirantes llegan con recursos políticos distintos. Algunos cuentan con interlocución, trayectoria dentro de las administraciones y relaciones construidas cerca de los centros de decisión. Otros buscan compensar esas distancias mediante presencia territorial, reconocimiento social y organización propia. Unos tienen “la bendición”, otros caminan “por la libre”. El desafío del análisis consiste en identificar sus efectos sin convertir las señales en decisiones consumadas.

En el escenario federal destacan Miguel Ángel Tello Vargas, quien hizo público su registro para la coordinación del distrito 06, con cabecera en Pachuca, y Susana Ángeles Quezada, quien anunció su participación por el distrito 07, con cabecera en Tepeapulco. Sus movimientos muestran la transición de la función pública a la búsqueda de una posición dentro de la organización territorial morenista.

Tello tendrá que convertir su experiencia en el gobierno estatal en reconocimiento ciudadano y capacidad de articulación partidista. Ángeles, quien anunció recorridos casa por casa, enfrenta una exigencia semejante: hacer que su trayectoria se traduzca en presencia efectiva dentro de la demarcación. Desde esta perspectiva, recorrer calles cumple dos funciones: acercarse a quienes eventualmente responderán una encuesta y mostrar capacidad de movilización ante el propio partido.

En los municipios, Pachuca ofrece un ejemplo de la distancia entre posicionamiento y resolución. Jorge Reyes aparece en la conversación sobre una posible reelección, pero el 22 de octubre Marco Antonio Rico Mercado negó que hubiera sido designado coordinador municipal. El dato obliga a precisar el diagnóstico: encabezar el ayuntamiento puede proporcionar visibilidad, aunque esa condición también somete al aspirante al juicio sobre sus resultados.

Para Tepeji del Río, la eventual ventaja de Aldo Meza Hernández que plantea esta lectura necesita sostenerse en indicadores concretos: apoyos públicos, estructura territorial o mediciones verificables. En Tula, Mario Serrano dejó la dirección del organismo operador del agua y manifestó su intención de buscar la coordinación municipal; también lo hizo el exsecretario municipal José Antonio Vargas. Esa concurrencia permite hablar de competencia entre perfiles procedentes de la administración, aunque todavía no acredita que exista un acuerdo definitivo alrededor de uno de ellos.

En los hechos, algunos de los actores, en especial los que implícitamente tienen luz verde, han marcado una “delantera técnica”, una especie de ventaja de organización o interlocución, pronto se verá si es cierto y de dónde proviene. Luego vendrán las encuestas públicas comparables y los respaldos explícitos suficientes; por el momento, todo sigue siendo una interpretación. Las señales cuentan en política, pero también pueden ser parte de una estrategia para generar la percepción de que una decisión ya fue tomada.

La dirigencia sostiene que habrá revisión de requisitos, evaluación de perfiles y encuestas. Ahí estará la prueba del proceso: en la claridad con que se apliquen esos filtros y en la capacidad de explicar los resultados a quienes no sean favorecidos. Una convocatoria amplia eleva las expectativas; una resolución poco comprensible puede convertir esa participación en inconformidad.

Por ahora, unos buscan demostrar que tienen respaldo; otros, que pueden construirlo. La bendición puede facilitar el arranque y el trabajo territorial puede modificar las preferencias. Para Morena, el reto será resolver esa tensión sin confundir cercanía con competitividad. Para los aspirantes, la tarea será acreditar que su fuerza alcanza más allá de la fotografía, el cargo anterior o la versión de que ya recibieron luz verde.

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Fernando Ávila Báez
Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM. Especialista en Análisis Político para la Comunicación Social, Diplomado por la Fundación Manuel Buendía y por el Centro Internacional de Investigación Política y Desarrollo Estratégico (CIIPDE). Maestro en Educación (Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación) por la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID). Doctor Honoris Causa por el Consejo Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa (CIHCE). Locutor de radio y televisión certificado por la SEP. Medalla “Luis M. Farías” 2018 de la Asociación Nacional de Locutores de México (ANLM) por 25 años de locución profesional. Capacitador externo registrado ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Capacitador certificado por el CONOCER. Autor de los libros Manual de Comunicación Práctica y Comunicación Para Líderes. Ha sido profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y en otras instituciones universitarias. Es Director General del Instituto Comunicación Para Líderes, (Consultoría en Imagen Pública y Comunicación Social). Imparte seminarios, cursos, talleres y conferencias sobre temas de educación, comunicación y desarrollo humano (motivación, liderazgo, toma de decisiones, solución de conflictos, integración grupal, equipos de alto rendimiento).