
En el último año, el estado de Hidalgo ha dado pasos trascendentales hacia la consolidación de un entorno digno para los animales, dejando atrás la visión de estos como objetos para reconocerlos constitucionalmente como seres sintientes. Esta transición legal no es solo simbólica; es la base de un sistema que busca erradicar la violencia que, según especialistas, suele ser la antesala de la descomposición social.
Justicia contra el maltrato
El 2025 cerró con una cifra alarmante pero reveladora: se integraron al menos 251 carpetas de investigación por maltrato animal en el estado, y municipios como Pachuca registraron hasta 700 denuncias. La respuesta institucional ha comenzado a endurecerse; bajo el Código Penal estatal, los agresores enfrentan penas de hasta cuatro años de prisión y multas que pueden superar los 21,000 pesos en casos donde la crueldad resulte en la muerte del ejemplar. Casos recientes, como detenciones por crueldad en Mineral de la Reforma a inicios de 2026, confirman que la impunidad ya no es la regla.
Acción y rescate
El compromiso operativo también es visible. La Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre en Pachuca logró rehabilitar a más de 260 animales en 2025, liberando a 80 ejemplares a su hábitat natural, incluyendo especies bajo protección especial. Paralelamente, las campañas de esterilización masiva han sido el eje preventivo; solo en Tlahuelilpan se sumaron cientos de procedimientos, mientras que en la capital se extendieron jornadas para alcanzar más de 2,200 intervenciones gratuitas o a bajo costo, combatiendo así el abandono desde la raíz.
La importancia de la tenencia responsable
Nada de esto es suficiente sin un cambio de conciencia en la ciudadanía. La tenencia responsable trasciende el simple afecto; implica garantizar alimentación, salud veterinaria y, sobre todo, no someter a los animales a situaciones de riesgo como el abandono en azoteas o la exposición a condiciones extremas, actos que ya son sancionables bajo la ley local.
Hidalgo avanza, pero el reto en 2026 es claro: transformar las leyes en una convivencia armónica donde el respeto por la vida silvestre y de compañía sea el reflejo de nuestra calidad moral como sociedad.
En Ixmiquilpan, el bienestar animal ha pasado de la intención a la acción institucional con la aprobación de reformas que reconocen a los animales como seres sintientes y el endurecimiento de sanciones ante la crueldad.
Durante el último año, el municipio ha sido escenario de una respuesta ciudadana y legal contundente, especialmente tras casos de maltrato que derivaron en carpetas de investigación bajo el Código Penal de Hidalgo, el cual castiga el daño animal con hasta cuatro años de prisión. Esta política de «cero impunidad» se acompaña de un esfuerzo por crear un reglamento municipal robusto que regule la tenencia responsable y garantice la justicia en cada barrio y comunidad.
Paralelamente, las autoridades locales han priorizado la prevención mediante campañas masivas de salud pública, logrando miles de esterilizaciones y vacunaciones antirrábicas para controlar la sobrepoblación en situación de calle. Estos esfuerzos se complementan con programas de rescate y rehabilitación que buscan transformar la realidad de los animales abandonados, fomentando una cultura donde el respeto y el cuidado integral sean la norma.
Con estas acciones, Ixmiquilpan se posiciona como un referente regional en la protección de la fauna, entendiendo que el bienestar animal es un pilar fundamental para la paz y la salud comunitaria.









