
La emblemática «Ciudad de los Atlantes» ha dado inicio formal a uno de sus eventos más esperados del año: la Fiesta Patronal San José -que se celebra el 19 de marzo- y la Tradicional Feria Anual. Esta celebración, que coincide con el renacer de la primavera, representa una de las muestras culturales y religiosas más importantes de la entidad, proyectando atraer a miles de visitantes nacionales e internacionales.
En un esfuerzo coordinado, la Diócesis de Tula, encabezada por Monseñor Juan Pedro Juárez Meléndez, y el Gobierno Municipal, liderado por el alcalde Cristhian Martínez, han diseñado un programa integral que fusiona la devoción con la identidad histórica.
Este año, la festividad cobra un matiz espiritual más profundo al coincidir con la época de la Cuaresma; la cercanía con la Semana Santa ha motivado el arribo anticipado de creyentes de diversas partes del país, quienes acuden a Tula para compartir la fe y, simultáneamente, disfrutar de la oferta recreativa en la zona de balnearios de la región.
La agenda cívica y cultural también reclama protagonismo. Entre los platos fuertes destaca el tradicional festival Toléquinox, que junto a los rituales prehispánicos en la Zona Arqueológica, ofrece una experiencia mística para recibir el equinoccio. Asimismo, el programa rinde honores al 18 de marzo, aniversario de la Expropiación Petrolera, fecha clave para el municipio al albergar a la Refinería Miguel Hidalgo, uno de los pilares energéticos del país, además de conmemorar el natalicio de Don Benito Juárez el día 21.
Para el disfrute de las familias, el ambiente festivo alcanzará su máximo esplendor con el colorido desfile de escuelas, donde contingentes estudiantiles celebrarán la llegada de la primavera. Con esta oferta que abarca lo espiritual, lo cívico y lo recreativo, Tula de Allende se posiciona como el destino ideal para quienes buscan vivir sus tradiciones y disfrutar de un descanso vacacional en un entorno de historia y fe.












