Se fortalece el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum

0

La historia del presidencialismo mexicano demuestra que los intentos de ejercer “el poder tras el trono” pocas veces terminan como fueron concebidos.

El ejemplo paradigmático fue Lázaro Cárdenas, quien rompió con la tutela de Plutarco Elías Calles y puso fin al Maximato para dejar claro dónde residía el poder presidencial.

Con matices y circunstancias muy distintas, otros mandatarios también marcaron distancia respecto de sus antecesores o de los grupos que pretendían condicionar sus gobiernos: Adolfo López Mateos frente a las presiones de los bloques políticos de su tiempo; Carlos Salinas de Gortari ante el peso del viejo aparato priista; Ernesto Zedillo frente a la influencia de su antecesor, y hasta Andrés Manuel López Obrador, quien construyó un poder político propio frente a los factores tradicionales que durante décadas condicionaron las decisiones nacionales. La constante histórica parece repetirse: en México, la Presidencia difícilmente admite durante mucho tiempo poderes paralelos.

En el momento actual, Claudia Sheinbaum Pardo enfrenta presiones provenientes de distintos frentes: oposición política, intereses económicos, tensiones internacionales y también contradicciones y disputas dentro del propio movimiento que la llevó al poder.

Sin embargo, pretender que cada diferencia constituye una operación deliberada de desestabilización sería aventurado sin pruebas; lo que sí puede observarse es que cada crisis obliga a la mandataria a ejercer directamente las facultades y responsabilidades de su cargo y a construir un liderazgo propio.

Paradójicamente, quienes desde fuera o desde dentro pretendan debilitarla podrían terminar acelerando ese proceso: la primera mujer en ocupar la Presidencia de México atraviesa la etapa en que debe dejar de ser vista como heredera de un proyecto para convertirse plenamente en la conductora del suyo.

Y, frente a quienes todavía buscan poderes detrás del poder, el mensaje político comienza a adquirir una frase sencilla pero contundente: en México hay Presidenta.

Artículo anteriorAprueba Cabildo de Atotonilco de Tula programa «Inglés para Todos» por segundo año consecutivo
Fernando Ávila Báez
Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM. Especialista en Análisis Político para la Comunicación Social, Diplomado por la Fundación Manuel Buendía y por el Centro Internacional de Investigación Política y Desarrollo Estratégico (CIIPDE). Maestro en Educación (Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación) por la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID). Doctor Honoris Causa por el Consejo Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa (CIHCE). Locutor de radio y televisión certificado por la SEP. Medalla “Luis M. Farías” 2018 de la Asociación Nacional de Locutores de México (ANLM) por 25 años de locución profesional. Capacitador externo registrado ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Capacitador certificado por el CONOCER. Autor de los libros Manual de Comunicación Práctica y Comunicación Para Líderes. Ha sido profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y en otras instituciones universitarias. Es Director General del Instituto Comunicación Para Líderes, (Consultoría en Imagen Pública y Comunicación Social). Imparte seminarios, cursos, talleres y conferencias sobre temas de educación, comunicación y desarrollo humano (motivación, liderazgo, toma de decisiones, solución de conflictos, integración grupal, equipos de alto rendimiento).