AUTORRETRATO DE UN HOMBRE FELIZ

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Moisés Guerrero Trujillo es un hombre de 31 años con una larga carrera en la vida, en las pistas, rutas, circuitos… y a campo traviesa. Te presentamos a este competidor de alto rendimiento, en sus propias palabras.

Soy Moisés Guerrero Trujillo. Nací el 8 de mayo de 1989 en Tula de Allende, Hidalgo, actualmente vivo en la ciudad de Salamanca, Guanajuato, México.

Mi familia es de cinco integrantes. Mi padre, José Manuel Guerrero, está dedicado a la industria de la construcción (es albañil), mi madre Elizabeth Trujillo es ama de casa, mis hermanos Néstor Guerrero -técnico mecánico automotriz- y José Manuel, estudiante de preparatoria.

Acompañada de primos, mi infancia fue una etapa muy bonita, jugando como cualquier niño, escondidas, trompo, canicas, días de campo, paseos en bicicleta, nadar en el arroyo.

Cursé la primaria en la escuela “Vicente Guerrero” en la comunidad de El Montecillo del municipio de Tula y la secundaria en la “Genaro Guzmán Mayer” de San Marcos, en Tula; en el segundo grado conseguí un lugar en el cuadro de honor.

Me gradué (2007) en el Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios No. 26 en Atitalaquia, como técnico medio superior en mecánica industrial. Me titulé en el Instituto Tecnológico Superior del Occidente del Estado de Hidalgo (ITSOEH) en Mixquiahuala de Juárez, Hidalgo en la Licenciatura de Ingeniería Industrial con especialidad en manufactura avanzada.

A los nueve años comienzo a trabajar vendiendo golosinas y bebidas energizantes los domingos de futbol en el campo de mi comunidad. Trabajé como bolero, tocando puertas para ofrecer servicio de “bola” para los zapatos, en algunas temporadas vendiendo tunas y nopales que se daban en el cerro.

Como ayudante de albañil con mi padre en tiempos libres hasta que concluí la carrera universitaria, aprendí grandes cosas y lo que es tener tus propios bienes. Un trabajo pesado y muy cansado que me hizo valorar cada centavo que mis padres invertían en mí, no tenía permitido decepcionarlos.

Después de trabajar por tres años en el área de control de calidad en la empresa dedicada a la fabricación de herramientas en el Estado de México, ingreso a la empresa del giro ferroviario en Tula; ahí me ascendieron y tuve que mudarme a Salamanca, Guanajuato, donde actualmente trabajo y aprendo.

Con apenas 13 años comienza mi vida deportiva practicando el fútbol con el “Deportivo Montecillo”, fuimos cinco veces campeones en la categoría 1989-1990. De los 16 a los 18 años de edad jugué en el equipo de la liga para adultos, no tuve muy buenas experiencias, pues se daban lesiones tras lesiones, así que perdí el interés por el balompié.

Un primo dedicado al atletismo me hace la invitación a integrarme al mundo de las carreras de fondo; estudié sobre ese tema y en solitario, sin una rutina que seguir, decido entrenar.

No tenía la más mínima idea del tipo de calzado y de la ropa que se debía usar para practicar este deporte. Yo solo quería correr, sentirme bien, saludable, con energía.

Contento en esta nueva disciplina, corrí mi primera carrera 5K en cerro, terminé dolorido y muy cansado. Trataba de mejorar mis marcas, era tan difícil que llegué a pensar en cambiar de deporte o seguir en esto, pero sin ninguna ambición.

La desmotivación se hacía presente al quedar en último lugar, personas burlándose, diciéndote que no lograrías nada, “no es lo tuyo”, “dedícate a otra cosa”, además las lesiones. Decidí hacer caso omiso.

Después de correr distancias cortas, fui incrementando las distancias de 5 a 10 km; por unos 5 años corrí esas distancias, después 21 km y en 2015, mi primer maratón en la CDMX junto con mi compañero de carreras Joel Carbajal.

En el 2017 me integro al Bios Running Group, ya con un plan de entrenamiento específico y motivado con compañeros que tenían las mismas ganas de querer superarse, logro superar mis marcas en las diferentes distancias.

Un día me propuse subir a un pódium, no me importaba la posición solo quería subir; para ello tenía que entrenar más, ser más disciplinado, cambiar algunos hábitos, y fue hasta 2017 cuando logro un 2do lugar en una carrera de 10 km en Pachuca, Hgo.

En la actualidad continúo practicando el atletismo, que se ha convertido en parte de mi vida, es un deporte que me ha traído grandes satisfacciones, grandes amigos, personas que se interesan por mí, y -sobre todo- me ha traído salud.

“La gente dice que estoy loco, pero yo siento que soy feliz”.