
Nacida en 2021 en unas canchas de la colonia La Malinche, en Tula, 73 Boxing ha construido una trayectoria marcada por los cambios de sede, los recursos limitados y la preparación constante. Según el balance de la agrupación, en 2026 alcanzó 20 medallas nacionales. Detrás de esos resultados hay una propuesta que vincula la formación de boxeadores y entrenadores con la disciplina, la perseverancia y la confianza de las familias. Su apertura en San Pedro Alpuyeca representa el siguiente paso de ese proyecto.
Las primeras sesiones de 73 Boxing transcurrieron en unas canchas, con pocos recursos y alumnos dispuestos a aprender. No había un gimnasio equipado ni la infraestructura que sus integrantes consideraban necesaria para practicar boxeo. Había, en cambio, una intención que terminaría por convertirse en su filosofía: acompañar el esfuerzo con conocimiento y hacer de la constancia una forma de trabajo.
De acuerdo con la historia compartida por la agrupación, la escuela comenzó a mediados de 2021 en la colonia La Malinche. Su estancia fue breve: la inundación de Tula obligó al grupo a buscar otro espacio. Se trasladó a Tultengo, donde entrenó durante algunos meses, hasta que el establecimiento de una tarifa por utilizar las canchas rebasó sus posibilidades económicas.
En 2022 encontró una sede más estable en el Deportivo 7 de Agosto, al que reconoce como su casa y escuela principal. Allí se formó buena parte de los atletas que posteriormente obtendrían sus resultados más destacados.



Aprender para enseñar
La construcción de la escuela también implicó preparar a quienes estarían al frente de los entrenamientos. En el testimonio de su fundador, el inicio del proyecto coincidió con sus estudios de la Licenciatura en Acondicionamiento Físico en la Ciudad de México.
Los viajes de fin de semana se convirtieron en oportunidades para conocer gimnasios y observar distintas formas de entrenamiento. A ello sumó el compromiso personal de realizar, al menos, tres cursos o diplomados por año.
Esa búsqueda dio forma a una idea que la agrupación resume como “trabajo duro e inteligente”: entrenar requiere esfuerzo, pero también planificación, evaluación y capacidad para corregir. Su relato reconoce el valor de las instalaciones y las herramientas, aunque sostiene que las limitaciones materiales no deben cancelar las aspiraciones.
Una oportunidad importante llegó con Jesús Godoy, quien abrió las puertas de Total Fitness al proyecto. Según la escuela, ese respaldo permitió incorporar clases de boxeo recreativo y utilizar sus instalaciones para complementar la preparación de fuerza de los competidores.



Una escuela que también forma entrenadores
Miguel Sarabia aparece entre las figuras que acompañaron el proyecto desde sus primeras etapas. Hermano del fundador, participó en el recorrido que pasó por el kickboxing y el muay thai antes de concentrarse en el boxeo. Posteriormente comenzó a capacitarse para asumir las clases del Deportivo 7 de Agosto.
A esa labor se incorporó Uriel Sarabia, con experiencia competitiva y resultados en torneos estatales y nacionales. Su preparación como entrenador permitió llevar la metodología a Icarian Boxing Academy, en Progreso de Atotonilco.
La formación de instructores es uno de los proyectos centrales de 73 Boxing: busca que su manera de enseñar pueda mantenerse y llegar a nuevos alumnos, incluso sin la presencia cotidiana del fundador.
Los nombres detrás de las medallas
Entre sus representantes destaca Gael Sarabia, quien, de acuerdo con el registro de la escuela, fue tricampeón de Puñitos de Oro de la Ciudad de México entre 2023 y 2025, bicampeón del Festival Olímpico en 2024 y 2025, y medallista de bronce en esa competencia en 2026. También suma dos títulos en el Torneo Internacional Sur-Sureste y cuatro campeonatos estatales de Puños de Oro.
Uriel Sarabia combina su función formativa con logros como el campeonato de Fuego en los Señoríos y la plata en el Torneo Internacional Sur-Sureste, ambos en 2025. Alisson Betancourt obtuvo ese año bronce en el Festival Olímpico y títulos en Fuego en los Señoríos y Puñitos de Oro.
La relación incluye a Amurabi Betancourt, bronce del Festival Olímpico y oro en Fuego en los Señoríos en 2025, además de campeón estatal en 2026; Santiago Sarabia, plata del Festival Olímpico de 2025; y Alisson Cuevas, oro en esa edición y bronce en 2026.
También figuran Isaac Cuevas, bronce del Festival Olímpico de 2025; Niza Sarabia, campeona de Puñitos de Oro ese año; y Ximena Rivera, quien a los 14 años se coronó en Puños Rosas de la Ciudad de México en 2026 y obtuvo bronce en el Festival Olímpico celebrado en Nayarit, según el relato de la agrupación.
La escuela reporta un acumulado de 20 medallas nacionales hasta 2026 y afirma que en 2025 fue la escuela de boxeo con más logros nacionales de Hidalgo. Este balance corresponde a la información proporcionada por 73 Boxing.






El carácter se trabaja todos los días
El valor formativo de esta experiencia también está en lo que ocurre durante el proceso: sostener una rutina, aceptar correcciones, aprender de una derrota y reconocer que los avances requieren tiempo. Son prácticas que pueden fortalecer la responsabilidad, el autocontrol y la perseverancia, cuando el entrenamiento se acompaña de una orientación adecuada.
En el ámbito familiar, la agrupación reconoce la confianza depositada por madres, padres y demás integrantes de su comunidad. Desde esa perspectiva, cada resultado representa un compromiso compartido entre deportistas, entrenadores y familias.
En el terreno social, formar nuevos instructores y abrir espacios de práctica ofrece oportunidades de encuentro y cooperación. El respeto a las reglas, al compañero y al rival puede extender el aprendizaje deportivo hacia la convivencia cotidiana.
El capítulo más reciente de 73 Boxing es su apertura en San Pedro Alpuyeca, donde pretende consolidar la misma metodología que desarrolla en el Deportivo 7 de Agosto, Total Fitness e Icarian Boxing Academy. Su proyecto es continuar preparando atletas y entrenadores, ampliar su alcance y sostener una enseñanza basada en conocimiento y disciplina.
La escuela que comenzó en unas canchas busca que su legado también se reconozca fuera del cuadrilátero: en personas capaces de asumir compromisos, enfrentar dificultades y contribuir a su comunidad.





