¡Hallazgo arqueológico en Tula, Hidalgo!

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Los testimonios culturales materiales e inmateriales de las generaciones pretéritas, hoy constituyen el Patrimonio Cultural con el cual nos reconocemos como nación, por tanto, es imprescindible su investigación y salvaguarda.

Es por ello que el Instituto Nacional de Antropología e Historia tiene entre sus tareas la investigación, conservación y protección de dicho patrimonio.

Como resultado de ello es el reciente rescate arqueológico realizado por el arqueólogo Luis Manuel Gamboa Cabezas en la región de Tula de Allende, Hidalgo, el 11 de junio de 2021, en donde descubrió el entierro humano de una persona de sexo femenino acompañada de una ofrenda cerámica consistente en una vasija con asa, un sahumador del tipo Alicia calado, un cajete tipo rebato rojo pulido y una vasija tipo tohil plumbate con forma de guajolote. Estos objetos datan aproximadamente del periodo 900-1150 d.C.

Además, entre los objetos descubiertos, fue identificado un caparazón de tortuga.Tula en su época de apogeo, alrededor del 900-1100 d.C., era una ciudad esplendorosa de casi 18 km2, con una población estimada de 80,000 habitantes.

Estaba distribuida en barrios y áreas de talleres artesanales. En el caso del descubrimiento en mención, este pertenece al contexto doméstico de un taller de lítica tallada.

La vasija plumbate es un elemento que muestra la importante interacción de la cultura tolteca con otras como la maya, ya que este tipo de cerámica plomiza era manufacturada en la costa del Pacífico, cerca de la frontera entre México y Guatemala.

La cerámica plomiza estaba distribuida en toda Mesoamérica y Centroamérica.

Por su parte, el guajolote era muy preciado en época prehispánica, no solo por ser comestible, sino que con sus huesos se hacían instrumentos como agujas o punzones y con las plumas elaboraban ornamentos corporales.

Hallazgos como el que nos ocupa, dan muestra de la vasta riqueza cultural que poseemos los mexicanos, en este caso, en el estado de Hidalgo.