
La administración de Tania Valdez Cuéllar, primera alcaldesa de Tepeji del Río de Ocampo electa por voto popular, presenta un balance de inversión en infraestructura comunitaria, atención social y renovación del alumbrado, mientras enfrenta demandas de mejores vialidades, seguridad para el comercio y saneamiento del río Tepeji. La radiografía municipal muestra que el desafío hacia el cierre del gobierno en 2027 será convertir las acciones reportadas en mejoras sostenidas y verificables para la población.
El rubro de mayor inversión es la infraestructura comunitaria: 28.23 millones de pesos para 24 obras de drenaje, pavimentación y edificación en 15 comunidades y colonias. A ello se añade el reporte de 3.61 millones de pesos de recursos propios del organismo municipal de agua para infraestructura y operación.
Estos datos reflejan atención a servicios básicos, aunque la información disponible no permite establecer si ambos montos corresponden a partidas completamente independientes ni conocer su distribución por localidad. El reclamo de habitantes de Tianguistengo La Romera, quienes realizaron bacheo por su cuenta y solicitaron una intervención duradera, evidencia que persisten necesidades de mantenimiento vial.
En atención social destacan 8,822 terapias en la Unidad Básica de Rehabilitación, así como la incorporación de hidroterapia y un cuarto multisensorial. También se reportan 11,526 personas atendidas mediante ferias de salud y la reorientación de 1.3 millones de pesos del presupuesto del primer informe hacia escuelas y apoyos familiares, como sillas de ruedas.
Son cifras relevantes de actividad institucional, pero requieren indicadores adicionales para evaluar sus resultados: las terapias no equivalen a pacientes distintos y el registro de atención en salud, por sí solo, no permite conocer la continuidad de los tratamientos o el seguimiento de las detecciones.
La instalación de 559 luminarias LED —131 nuevas y 428 sustituidas— constituye otro avance reportado en los servicios comunitarios. Sin embargo, su contribución a la seguridad deberá evaluarse junto con medidas de vigilancia y respuesta policial.
La investigación recoge protestas de comerciantes por asaltos y peticiones de patrullajes, seguimiento a denuncias y apoyo de la videovigilancia; estos señalamientos expresan una demanda de atención, aunque no permiten determinar por sí mismos la evolución de la incidencia delictiva.
El frente ambiental plantea uno de los retos de mayor alcance. Tepeji participa en la estrategia federal y estatal de restauración de la cuenca Tula, orientada al saneamiento, la calidad del agua y la prevención de inundaciones. Al mismo tiempo, se refiere una inspección federal que identificó vertimientos desde el drenaje municipal hacia el río Tepeji. La participación en una estrategia regional deberá acompañarse de soluciones locales para tratar las aguas y regularizar las conexiones industriales, con responsabilidades, plazos y avances públicos.
La prospectiva hacia 2027 dependerá de la capacidad municipal para dar continuidad a lo construido, atender los rezagos y transparentar los resultados. Publicar el desglose de las inversiones, medir la calidad de los servicios y dar seguimiento a las demandas comunitarias permitiría valorar con mayor precisión el alcance de la gestión.
La transformación en Tepeji tendrá una prueba concreta en la vida cotidiana: vialidades que se mantengan transitables, atención social con continuidad, una respuesta efectiva a las demandas de seguridad y avances comprobables en el saneamiento de sus aguas.





