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Especial

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.

Espacio del editor

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.

De frente verde

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.

Actualidad

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.

Cocina Hidalguense: Tradición que Enamora

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En septiembre y en DeFRENTE, como en todo México, traemos la rienda suelta. La fiesta mexicana está más viva que nunca, con todo lo que esto implica: música, pirotecnia, juegos, peleas de gallos, mucho tequila, y la insignia cultural de México: su gastronomía.

 

En noviembre de 2010, por cierto, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a la cocina mexicana como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

 

En Hidalgo, podemos presumir que tenemos una de las cocinas más elogiadas a nivel nacional e internacional; platillos heredados de generación en generación, desde hace siglos, que forman parte del tesoro cultural de la entidad y el país.

 

Nuestra forma de alimentación en la región se remota a los primeros indicios de vida humana en la zona, con una poderosa influencia de la cocina prehispánica que incorporaba prácticamente la totalidad de la flora y la fauna local a la comida.

 

El recuento va desde plantas y frutos hasta animales e insectos: chinicuiles, escamoles, shahuis, caracoles, chapulines, conejo, ardilla, flor de calabaza, quelites, verdolagas, garambullos, capulines, tunas, entre otros…

 

La cocina hidalguense es reconocida por su inigualable sabor y el uso de productos exóticos.

 

DE LA BARBACOYITA AL PASTECITO

 

Sin duda, el estar de visita por Hidalgo, sobre todo en la región del Valle del Mezquital hace imprescindible la experiencia de comer barbacoa de borrego, un buen conejito en chile ajo, o en temporada chinicuiles y escamoles.

 

Por su parte la región de Pachuquilla ha apostado a su tradicional sabor para detonar el turismo y se ha autonombrado “la cocina de Hidalgo”, con su versatilidad en platillos locales; en la Huasteca podemos encontrar el zacahuil, un enorme tamal con masa de maíz martajada mezclada con manteca de cerdo, chiles molidos, especias y sal; y para seguir en el recorrido, no podemos dejar fuera las deliciosas truchas de Huasca.

 

El festival representativo por excelencia de los sabores exóticos de Hidalgo se celebra en el municipio de Santiago de Anaya, normalmente en el mes de abril y que presenta lo mejor de la comida indígena.

 

Y tan vasta es la cocina hidalguense que no podemos olvidar la herencia de los ingleses: los pastes, este peculiar alimento de mineros que envolvían un guisado en harina, posteriormente horneados en conjunto. En la actualidad, dicen los que saben, los pastes Kikos y los Real de Plateros son los que comandan en el giro.

 

La edad es solo cuestión de números. El cuerpo puede envejecer pero el espíritu jamás.

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Susana Guadalupe Villeda Olvera

Ingeniero en Biotecnología / Biotecnología Ambiental UPP

 

Desde un punto de vista religioso Dios nos dio un soplo de vida y desde ahí empezamos a existir. “Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de existencia y fue el hombre un ser viviente». He ahí entonces que cobra sentido nuestra presencia.

 

La vida es un gran privilegio que se nos regala. El concepto de vida puede ser definido desde diversos enfoques. La noción habitual está emparentada con la biología, pues sostiene que es la capacidad de nacer, crecer, reproducirse y morir.

 

Teniendo vida lo tenemos todo, ésta es regida por etapas: la infancia (3 años), la niñez (6 años), la adolescencia (18 años), la juventud (35 años), la madurez (hasta los 50) y la vejez (empezando 60).

 

Cada una de las etapas de crecimiento trae consigo cambios distintos en el desarrollo del ser humano, los cambios son físicos, psíquicos, intelectuales, cognitivos, psicomotores y de todo tipo, cada una adquiere su tiempo y espacio.

 

Una de las más importantes es la vejez. De acuerdo con las Naciones Unidas una persona de la tercera edad en México es considerada a los 60 años.

 

Las personas adultas pueden describir a la vejez de acuerdo a sus experiencias; es por eso que para alguien puede ser una etapa feliz y satisfactoria, pero tal vez para alguna persona incluso de la misma edad puede significar una etapa de amargura y tormento, por ello que no existe una definición concisa.

 

Evidentemente las personas de la tercera edad requieren de mayor atención médica porque son vulnerables a enfermedades. Las personas ancianas tienen la misma oportunidad de crecimiento, desarrollo y el disfrutar nuevas experiencias, pero continuamente se nos olvida precisamente eso.

 

Desgraciadamente se tiene una precepción demasiado negativa para esta etapa, es quizá porque hasta cierto punto aún se cree que un adulto mayor deja de ser productivo para la sociedad y se vuelve una carga en cuestión familiar y social; qué lástima que realmente muchos tengan ese pensar, quizá ellos no han sabido valorar las etapas de su desarrollo.

 

Las personas de la tercera edad aún son capaces, poseen intereses e inquietudes que debemos tomar en cuenta, desde el punto familiar y emocional.

 

Y lo que debe de quedar en claro es que la vejez no es una enfermedad.

Afortunadamente existe una rama de la medicina definida como Gerontología que estudia el envejecimiento que incluye ciencias biológicas, psicológicas y sociológicas en beneficio al adulto mayor. Las ideas de la prevención de las enfermedades de la vejez y la conservación de la salud en los ancianos fueron introducidas en 1955, pero lamentablemente México no adoptó este interés.

 

Esta rama provee calidad de vida a las personas mayores y para la mayoría mientras existan unos instantes de satisfacción, a partir de una grata visita, una conversación, una música o simplemente un recuerdo la vida merecerá la pena, hasta que los achaques y el dolor lo permitan.

 

Pero desdichadamente llega un momento en que todo lo bueno empieza por acabarse, las fuerzas van disminuyendo, ya no es la misma capacidad visual ni auditiva, es decir, el cuerpo empieza a sufrir el paso del tiempo, el desgaste de los años y pues finalmente, los años no pasan en balde y todo esto trae consigo enfermedades tales como: Alzheimer, fracturas de cadera, demencia, osteoporosis, incontinencia urinaria, edema, entre otras.

 

La salud se acaba y lamentablemente, muchos ancianos tienen que quedarse solos en la casa, viven en mucha soledad, y esto agrava su salud mental, pero hay soluciones, para poder proveer una vejez con dignidad es necesario que uno como familia, pueda crearles condiciones con hábitos activos y saludables, crear entornos de bienestar e íntegros, esto depende de gran medida de satisfacer sus necesidades básicas.

 

Entre ellas, protección y libertad, el de vivir en un entorno adecuado y apropiado, puede haber un apoyo social y que cuiden de ellos, evitar sin duda el maltrato, tratarlos con paciencia, amor y sobre todo respeto e/o inscribirlos a programas de desarrollo comunitario con personas de su misma edad.

 

El cuidado de un adulto mayor demanda tiempo, esfuerzo, dedicación y muchas otras cosas, pero en resumidas cuentas para dar un adecuado cuidado y que ellos tengan una vejez confortable lo primordial es hacerlo con amor, es decir, regresar esa solidaridad, lealtad, fidelidad a aquellos que nos dieron la vida, nos cuidaron y nos protegieron.

 

El cuidado del anciano es algo que no debería salir a fuerzas, sino que debería salir de un corazón agradecido por lo que los padres hicieron por él, de un corazón que respeta a aquellos que velaron por uno.

 

Dios dijo “Honra a tu padre y a tu madre” y nos dio una promesa: la persona que obedece, respeta a sus padres y vela por ellos, puede bendecirse de ser de larga vida en esta tierra.

 

Los padres y abuelos ya pasaron por muchos problemas, ya enfrentaron situaciones que a lo mejor nosotros ni siquiera imaginamos; un buen consejo de ellos puede ahorrarnos muchos problemas.

 

Recuerda que un día tú vas a envejecer, si Dios te lo permite y vas a andar por ese mismo camino, ¡Qué terrible sería que un día tus hijos te traten de una manera no favorable!

 

Así que aprendamos a respetar a los ancianos y sus derechos, a no maltratarlos y a darles el lugar que se merecen. Para terminar con este texto les quisiera compartir una frase que muy cierta y quizá a algunos les ayude a reflexionar: Como te veo me vi, y como me ves te verás.

CIJ Tula, Liderazgo en prevención de adiciones

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¿Cuánto ha avanzado el vicio sobre la forma de vivir de las familias en México, en Hidalgo, en Tula? Es posible verlo y medirlo de alguna forma, sin duda.

 

Pero lo que es mucho más notable frente a este fenómeno destructivo es el esfuerzo organizado, constante, del Centro de Integración Juvenil (CIJ) Tula para prevenir cualquier forma de adicción.

 

Durante 14 años de servicio en Tula y la región actualmente realiza acciones en temas de prevención de adicciones, factores de riesgo y protección, enfocándose directamente en la salud emocional de la población que atiende.

 

Un equipo entusiasta de jóvenes profesionales en diversas áreas del quehacer humano ha cumplido, especialmente en la primera mitad del año, con una agenda de servicio verdaderamente ejemplar.

 

Institución creada por Kena Moreno al frente de un grupo de la comunidad en 1969, preocupados por atender y contrarrestar el abuso de drogas y sensibilizar a los diferentes sectores sociales del país abren en México el Centro de Atención a Jóvenes Drogadictos en 1979.

 

En 1982, por decreto presidencial, se incluye a CIJ entre los organismos sectorizados de la Secretaría de Salud y para 2002, Centros de Integración Juvenil comenzó a brindar sus servicios en el Municipio de Tula de Allende.

 

Durante el 2016, CIJ Tula ha contado con una red de 42 voluntarios, que han atendido un total de 45 instituciones, de los municipios de Tula de Allende, Tepeji del Río Ocampo, Atotonilco de Tula, Progreso de Obregón, Tlaxcoapan y Atitalaquia.

 

Constancia, convicción, talento y espíritu de servicio se han combinado para organizar y participar en diversos eventos y jornadas.

 

Semana Compartiendo Esfuerzos, Jornada Prevención Contra El Bullying, Día Internacional De La Mujer, Jornadas De Salud Mental, Jornadas De Prevención De Adicciones, Jornadas DGETI – CIJ, Día Mundial Sin Tabaco, Jornadas CONALEP–CIJ, 13° Carrera Contra Las Adicciones (Día Internacional Contra El Uso Indebido Y Tráfico Ilícito De Drogas),Feria De La Salud UTTT, y Jornadas CROC-CIJ, son algunos de estos eventos.

 

La institución ha canalizado a personas para tratamiento integral con médicos, psicólogos y trabajadores sociales especialistas en adicciones en CIJ Pachuca.

 

Sumando los esfuerzos y vocación de cada uno de los voluntarios, instituciones y municipios anteriormente mencionados, CIJ Tula obtuvo como resultado un total de 1,622 acciones preventivas generando así más de 30,000 impactos en la sociedad.

 

“La trascendencia de continuar trabajando, coloca a CIJ Tula en un panorama de mayor compromiso social y humano ya que las estadísticas refieren y exigen una labor más amplia así como la suma de mayores esfuerzos, por lo que siempre se agradecerá a quienes hacen posible que esta institución se mantenga firme en su noble labor, lo anterior, para vivir sin adicciones, afirma la titular del organismo Lizette Barrón Peña.

 

 

 

Herbolaria ancestral

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Un recurso milenario.

Susana Guadalupe Villeda Olvera

Ingeniero en Biotecnología/ Biotecnología Ambiental UPP

 

 

“Sanar es una cuestión de tiempo, pero a veces también es cuestión de oportunidad”.  Hipócrates

 

 

Seguramente todos recordamos que, cuando estábamos enfermos, nuestra abuelita nos “recetaba” algún té para que pudiéramos aliviarnos.

 

En todo el mundo se utilizan remedios herbolarios para combatir diversas enfermedades, y México no es la excepción. Conoce más sobre la Herbolaria Mexicana.

 

Como se sabe, el empleo de las plantas medicinales con fines curativos es una práctica que se ha utilizado desde tiempos inmemoriales.

 

Durante muchas décadas los remedios naturales fueron el principal e incluso el único recurso con el que disponían los médicos.

 

Esto hizo que se profundizara el conocimiento de las especies vegetales y ampliar su experiencia.

 

Muchas plantas contienen principios activos útiles para conservar la salud, prevenir y curar enfermedades.

 

Una buena prueba de ello es el hecho de que aún muchos fármacos proceden del reino vegetal.

 

La industria farmacéutica actual se ha basado en los conocimientos tradicionales para la síntesis y elaboración de fármacos.

 

El proceso de verificación científica de estas tradiciones continúa hoy en día, descubriendo constantemente nuevas aplicaciones.

 

De acuerdo a la FEUM-USP- 2013, Ley General de Salud Art 224, un producto elaborado con material vegetal cuyo ingrediente principal es parte de una planta o extracto de la misma, presentado de forma farmacéutica, cuya eficacia terapéutica y seguridad han sido confirmadas con bibliografía nacional o internacional de acuerdo al contexto regulatorio se podrá denominar medicamento herbolario.

 

Y existen varios ejemplos como:

 

La malva.

 

Es una planta utilizada tradicionalmente posee propiedades desinflamatorias y cicatrizantes, entre las cuales se citan: la gripe, el resfriado y dolor estomacal, en estos casos se ingiere una decocción de las partes aéreas y en remedios tópicos se utiliza para el dolor de dientes, abscesos y mastitis, lo cual hace entendimiento de que posee actividad antibacteriana.

 

El Tepozán.

 

Es un arbusto que se ha utilizado ancestralmente en México con fines medicinales. Dentro de sus efectos positivos en estudios clínicos resaltan sus propiedades como antiparasitario, diurético, analgésico, antiinflamatorio, hepatoprotector y antiespasmódico.

 

El aguacate

 

Se ha atribuido a un gran número de propiedades medicinales tales cicatrizante (pulpa) y antidiarreico (semilla) e infecciones de la piel (hojas) así como para la eliminación de parásitos intestinales.

 

Hierbabuena.

 

En infusión favorece las digestiones lentas, las inflamaciones del hígado y vesícula, los gases intestinales y alivia los mareos, combinando propiedades estimulantes y sedantes.

 

Ruda.

 

Ha sido usada milenariamente para magia blanca; se considera que purifica la energía, de igual manera es antiespasmódica, combate la tos, estimulante del flujo menstrual, tónico circulatorio, antiinflamatoria, antibiótica, mal de aire, espanto, perrillas, dolor de cabeza; plaguicida natural y repelente de insectos.

 

Sábila mexicana.

 

Se utiliza para los trastornos de la piel como quemaduras, cortes, raspaduras y problemas de la piel, actúa sobre la mucosa intestinal, regulando su funcionamiento, es bactericida y antivirósica, neutraliza el efecto de toxinas microbianas y virales, previene y controla la propagación de ciertas formas cancerígenas, mejora úlceras estomacales y disminuye la acidez.

 

Pasiflora.

 

Es empleada para el insomnio, malestares gastrointestinales, ansiedad, nerviosismo, convulsiones, histeria, asma; los síntomas de la menopausia, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, excitación y latidos irregulares del corazón.

 

En México, el uso de la Herbolaria se encuentra muy extendido entre la población. Según la Secretaría de Salud de México, se estima que cerca del 90 % de la población ha recurrido alguna vez al uso de algún remedio herbal para cuidar su salud.

La influencia del Chac Mool en el mundo prehispánico

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El Chac Mool se considera una de las esculturas más emblemáticas de la cultura tolteca.  Su nombre, proviene del maya, “Chac” que se relaciona con Chaak, deidad maya que se asocia con el agua y la lluvia; y mool se refiere a un felino que podría ser el jaguar o puma.

El nombre fue propuesto por el viajero Auguste Le Plongeon, quien, en sus excavaciones en Chichén Itzá en la Plataforma de las Águilas y los Jaguares, se descubrió una de estas esculturas el primero de noviembre de 1975.

Por el nombre nos damos cuenta de que no fue lo correcto para este tipo de escultura, que usualmente se representa como de un personaje humano reclinado hacia su espalda, las piernas encogidas y la cabeza girada, en cuyo vientre descansa un recipiente circular o cuadrado que se considera es un “cuaxcalli”.

Chac, Chaac o Chaak, es el dios de la lluvia para los mayas; para los teotihuacanos sería Tláloc; para los zapotecas Pitao Cocijo; y para la cultura totonaca sería Tajin.

Como dios de la lluvia, se relaciona con el trueno y relámpago, asociado al crecimiento del maíz.

En el área maya, Chac se identifica por su nariz y dos colmillos enrollados que salen de su boca haca abajo, plasmado en esculturas y pinturas de algunos códices que se conservan como el Tro-Cortesiano.

En este último, Chac se representa como un glifo que lleva en la cabeza una faja anudada y tiene un ojo en forma de T.

Este tipo de ojo se ha interpretado como lagrimas que brotan de su ojo, simbolizando lluvia y esto nos lleva a la fertilidad de la superficie para el crecimiento del maíz.

Para los mayas, el dios Chac, se dividía en cuatro dioses que dominaban los puntos geográficos.

En el Este se llamaba Chac Xib Chaac, “El Hombre Rojo”; Al norte se llamaba Sac Xib Chaac, “El Hombre de Blanco”; El del Oeste se llamaba Ek Xib Chaacc, “El Hombre Negro”; y el del Sur se llamaba Kan Xib Chaac, “El Hombre de Amarillo”.

En Tula, se han descubierto varios fragmentos de Chac Mool, que indican una desmitificación de su poder como deidad. Jorge R. Acosta describe con toda precisión como las cabezas se encuentran cercenadas de los cuerpos y estos en ocasiones son usado como parte de los rellenos constructivos de etapas aztecas.

Sólo basta recordar el fragmento de Chac Mool descubierto como parte del relleno en la Sala 1 del Palacio Quemado.

Desde la perspectiva de Jorge R. Acosta, considera que esta escultura formaba parte de la parte superior del Edificio B y que rodo con el tiempo para depositarse en el lugar del descubrimiento, esto no explica donde se encuentran las demás partes.

Por lo que es más probable que se usara como relleno constructivo de etapas prehispánicas más modernas.

Esta situación de Chac Mool mutilados se repitió en el gran Vestíbulo del Edificio C, ya que entre los escombros se descubrió otra escultura que carecía de la cabeza.

En sus manos sujeta una placa cuadrangular y como vestuario usa sólo una faldilla sostenida por ancho cinturón.

Sobre el pecho puede verse un collar múltiple. En el brazo izquierdo, porta un brazalete del que penden cinco plumas.

Lleva, además, pulseras en ambas manos – ajorcas en las piernas y calza cacles. Sobre el hombro hay algo del cabello, lo que indica que el rostro del personaje estaba mirando hacia el izquierdo.

Jorge R. Acosta, también propone que esta escultura rodo desde la cima de la Pirámide C y que fue colocado en el lugar de su hallazgo.

Un tercer Chac Mool se descubrió en la equina noroeste de la Pirámide C y el pequeño altar que corresponde a época azteca.

El Chac Mool, también estaba cercenado de su cabeza, solo se contó con el tórax del personaje y se sugiere que estuvo en la cima de la Pirámide C, la cual cayo una vez a la destrucción de su templo.

Desde la perspectiva de Jorge R. Acosta, observa que hay una relación con rasgos culturales que se han descubierto en Chichen Itzá, pero a la vez, para el caso de Tula, se consideran que no se relacionan con alguna deidad importantes, sino que son esculturas religiosas ornamentales de los edificios.

Lo anterior lo dedujo por que se presupone que las esculturas estaban en la cima de los templos y ocupaban la parte central para la realización de las ceremonias.

El único Chac Mool completo en Tula, fue descubierto por Jorge R. Acosta cerca del muro norte, en la Sala 2, del Palacio Quemado.

El Chac Mool, logro conservarse por la construcción de un basamento de época azteca, que perímete señalar que, durante la obra, ya estaba colapsado la techumbre que callo por encima de la escultura, sepultándolo hasta su excavación arqueológica por 1956.

Jorge R. Acosta, decidió hacer una excavación por debajo del Chac Mool, descubriendo placas de jade y turquesa que formaban parte de un disco.

Entre el Chac Mool y el disco de turquesa se haba descubierto previamente una placa de figurilla de piedra verde, cuentas diminutas y dos caracoles (Oliva Porphira Linn).

En la misma Sala Dos se reporta un segundo Chac Mool fue estaba roto en tres pedazos y decapitado, solo que, la cabeza se descubrió en la misma sala a una distancia de veinte metros del cuerpo.

En total, Jorge R. Acosta hace mención de por lo menos seis Chac Mool, que adornaban los templos de la Pirámide B y C, con excepción de los descubiertos en la Sal 2 del Palacio Quemado.

Esto nos lleva efectivamente a proponer que como parte de la identidad de los toltecas se encontraba la escultura del Chac Mool, la cual trascendió a través del espacio y tiempo.

Los mayas de Yucatán, lo retomaron y lo insertaron como un elemento más a su arquitectura; y en otras culturas el Chac Mool, formo también parte de una tradición en relación al culto del agua, el trueno, la lluvia y el rayo.

Durante el Postclásico Tardío, los mexicas se trasladaron hasta Tula para recuperar reliquias y ser llevadas al Templo Mayor, una de estas el descubierto en la Casa del Apartado en la ciudad de Mexico. No hay duda que su estilo escultórico e iconográfico es de la cultura tolteca; pero también podemos hacer notar, como fue expresado por el arqueólogo Leonardo Luján y otros, que también hay practicas aditivas donde lo que se pretende es incorporar a la arquitectura de nuevos elementos recreando o reproduciendo algo sobre el pasado.

Por lo tanto, concluimos que el Chac Mool, es un elemento panmesoamericanos tolteca que trascendió en el tiempo y espacio.

¿Estás preparado para elegir una carrera universitaria?

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“Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”

– Albert Einstein

 

La vida está llena de tomas de decisiones, algunas son tomadas naturalmente y otras meditamos demasiado para poder elegir la mejor y así obtener los resultados que deseamos.

 

Elegir una carrera profesional puede ser un proceso difícil para muchos jóvenes, debido a que no todos se informan y evalúan de manera correcta los diferentes aspectos sobre su futura profesión.

 

Cada vez hay mayor oferta educativa, por lo que debes de saber claramente cuáles son tus preferencias.

 

Así que el primer paso para elegir bien una carrera es conocer qué habilidades y talentos tienes, así como definir las perspectivas de desarrollo profesional.

 

Así que no te preocupes, a continuación te mencionaremos algunos puntos clave de los cuales te puedes basar para tomar la decisión correcta en cuestión a tu vida universitaria.

 

  1. La familia. La influencia de tu familia cobra una importancia vital, ya que constituye el entorno más cercano a ti como joven. Contar con el apoyo de tu familia en el momento de la decisión es fundamental para la reafirmación personal de ti como futuro profesionista.
  2. La economía. Es uno de los principales factores que sin duda tienen gran peso en la elección de tu carrera, ya que si no se cuenta con una economía muy estable desgraciadamente tus opciones disminuyen, pues se sabe que las carreras actualmente tienen un costo muy elevado evidentemente dependiendo de la universidad que elijas.

 

Es importante conocer y preguntar a tus papás hasta qué grado están dispuestos a apoyarte, por eso es necesario indagar las universidades que cubran tus posibilidades.

 

  1. Fortalezas y debilidades. Es muy importante que seas consiente de tus puntos fuertes y débiles académicamente hablando ya que son clave para saber para cuales áreas estas más capacitado.

 

  1. Personalidad. Puedes tener mucha habilidad para ciertas cosas pero quizá seas una persona inquieta y creativa así que tienes que tener en cuenta que carácter tienes ya que estos rasgos influyen de igual manera para elegir una carrera.

 

  1. Intereses. Pueden determinar hacia qué carrera estas encaminado, inevitablemente el interés personal es la más grande influencia.

 

  1. Pasión. Si sentimos pasión por lo que hacemos nunca tendremos problemas al momento de realizar actividades laborares exigentes, las personas que sienten pasión por lo que hacen tienen 3 veces más posibilidades de conseguir un empleo o ser ascendida.

 

  1. Realiza un test vocacional. Te ayudará a descubrir cosas que puedan encajar a tu perfil universitario, además que te ayuda a conocer para que carreras puedes estar más orientado.

 

  1. Infórmate sobre la oferta educativa. Investiga con claridad tus opciones.

 

  1. Acude a los centros de estudios que te interesen. Aunque pueda parecer extraño es de lo más cierto, no es lo mismo estudiar una carrera en una universidad que en otra distinta. Cada centro tiene sus propias maneras de enseñanza y docentes diferentes.

 

  1. Busca más allá del nombre de tu carrera. Indaga cada área de conocimiento y todas las ramas de estudio que ofrece, así podrás hacer una elección más acertada.

 

  1. Consulta a un orientador vocacional- Él se encargará de asesorarte de la mejor manera sobre el abanico de opciones profesionales que se abren a tu paso.

 

  1. Duración. Conoce la duración de la carrera también un factor determinante, si tiene planes de vida a corto plazo. Puede ser muy útil si aún no sabes por dónde empezar a buscar tus opciones de estudio.

 

Muchos jóvenes piensan a menudo en el tiempo que les supondrá realizar sus estudios, tanto por la cuestión económica, como por los aspectos psicológicos y sociales que los rodean, de igual manera depende de la facilidad y el rendimiento general que hayan mostrado hasta el momento, es posible que en su elección pese el hecho de que unas carreras sean más cortas que otras, así como la necesidad o no de tener que estudiar posteriormente posgrados, etc.

  1. Las amistades. Sin duda, esta es una etapa vital en la que los amigos influyen en la formación de identidad, así como en la construcción de la idea de pertenencia. De esta atribución, resulta lógico que, a la hora de definir una carrera, las amistades se vuelvan un factor de influencia.

 

Como vemos son muchos los factores que influyen a la hora de decidir un camino. Las posibilidades de equivocarse en la elección de carrera son muchas si es que no estás totalmente seguro. La falta de experiencia y la falta de reflexión juegan un importante papel en la toma de decisiones.

 

Para ti como estudiante estas determinaciones serán trascendentales en tú vida y marcarán la sensación de éxito o de frustración.

 

Un consejo importante para ti alumno debes de estar consiente y decidido, reflexiona todas tus posibilidades, es tú decisión, el beneficiado o afectado serás tú, trata de elegir la mejor opción para ti ya que si aciertas, durante todo este proceso te sentirás feliz y realizado como persona y profesionista.

 

 

Hay tres cosas que le dan relevancia a todo esto ya que una vez tomada la decisión correcta, con el tiempo te preguntarás en que puedes trabajar, como te vas a sentir al obtener un grado académico por lo que estudiante y que seguridad te ofrece tu profesión.

 

Salidas profesionales. Aunque nadie te puede garantizar un puesto de trabajo en fa, hay estudios sobre la flexibilidad que existen en la inserción laboral y estos dependen de tus estudios obtenidos, tu preparación y esfuerzo.

 

Satisfacción personal. La satisfacción personal también debe ser tomada en cuenta ya que no vale de de nada seguir en una carrea que tenga bastante demanda y/o mercado o simplemente un día digas que ya no te gustó.

 

Cuando elegimos la carrera adecuada la satisfacción personal es el motor que no impulsa a dar lo mejor de sí haciendo que logremos nuestras metas y objetivos, superando los momentos difíciles, sabiendo que son pruebas de la vida.

 

Integridad física- Este factor determina el nivel de riesgo para nuestra salud o nuestra vida y depende directamente de la profesión adquirida, no es lo mismo el riesgo al que se expone un doctor en un hospital, un policía en las calles, que un pintor o quien realiza trabajos de oficina.