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¿Una guerrera tolteca en México Tenochtitlan?

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En el México antiguo poco se ha mencionado el papel que tuvo la mujer en el acto de la guerra; esto se debe, en parte, a la poca información que se tiene del tema como las crónicas y los pocos códices prehispánicos que sobreviven actualmente.

 

Gracias a la arqueología tenemos nuevas evidencias que dan credibilidad a que existieron mujeres guerreras en las sociedades precolombinas. Ejemplo de ello es una escultura mexica con la representación de una mujer guerrera con atributos toltecas.

Los mexicas, una de las culturas más poderosas e importantes del periodo Posclásico Tardío (1250 a 1521 d.C.) en Mesoamérica, se sentían herederos de un pasado grandioso.

Es por ello que peregrinaban a las antiguas ciudades de Teotihuacan y Tula para poder honrar a sus dioses, realizar rituales en sus antiguos templos y sobre todo, copiar el estilo arquitectónico de las antiguas ciudades y poder trasladar diversos objetos que encontraban en los antiguos edificios; estos últimos los depositaban al centro ceremonial de México Tenochtitlán para colocarlos como ofrendas en los diversos templos del área (Solis 2004).

A los pies del Templo Mayor, el edificio más importante de los mexicas, considerado como el centro del mundo, se encontraban diversos altares, uno de estos era de planta cuadrangular y en la parte superior se colocaron cinco esculturas de andesita con la representación de guerreros con atributos toltecas, cada uno colocado en una esquina  del altar y el quinto en la parte central, tal vez representando un quincunce, es decir, la representación de los cuatro rumbos y el centro de la tierra (Solis 1991).

 

Hallazgo

 

El hallazgo de la escultura de la guerrera y sus cuatro compañeros fueron encontrados en los años cuarenta del siglo XX en la Calle República de Guatemala no.12, este lugar es conocido como el “Pasaje Catedral”, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El descubrimiento se realizó debido a las nuevas construcciones que se realizaron en la antigua calle de Guatemala. Las cinco esculturas fueron recuperadas por rescate arqueológico (Solis 1991).

Descripción

La escultura de la mujer guerrera (Figura 1) está elaborada en roca andesita, que proviene muy posiblemente de la Sierra de Guadalupe, al norte de la Ciudad de México, donde los mexicas extraían grandes bloques para después trasportarlos a la capital tenochca.

Mide 120cm de altura por 48cm de largo y 39 cm de grosor. La talla escultórica es aproximadamente del 1500 d.C., época que el arqueólogo Leonardo López Lújan le llama “la edad de oro” de la escultura mexica.

El personaje representado se encuentra en posición erguida con las manos y pies en posición vertical. Esta posición es muy parecida a las esculturas conocidas como “Atlantes” que se encuentran en el Edificio B en Tula, Hidalgo y en el Templo de Venus en Chichen Itzá, Yucatán.

El rostro de la diosa tiene una actitud serena, su cabello es lacio y se encuentra adornado con varias borlas circulares; sus ojos y boca se encuentran entreabiertos; está decorado su cabello por un tocado con la representación de una mariposa invertida, muy similar a las que portan las esculturas de guerreros toltecas. Lleva además unas orejeras circulares y una nariguera, ornamentos que solo podían usar la clase noble en el México Prehispánico.

Su cuello se encuentra adornada por un collar de cuentas y como pectoral porta una figura de una mariposa, similar a la que se encuentra en su tocado. Su faldellín que le da sexo a la escultura se encuentra decorado por lanzas entrecruzadas, dándole una forma romboidal a su decoración; son trece lanzas que decoran la falda por cada lado de esta.

En la faja de la falda porta un Tezcacuihtlapilli o espejo de obsidiana, aunque también eran elaboradas con una base de madera y estas se encontraban decoradas con mosaicos de turquesa; ejemplos de estos se han encontrado en Tula, Chichen Izta, Zaachila y Tenochtitlan.

Los brazos de la guerrera se encuentran firmes y verticales. Su mano izquierda sostiene dos lanzas; además de un tzotzopaztli o machete elaborado en madera y que servía como herramienta para el telar de cintura.

Mientras que en su mano derecha porta un atlatl o lanzadardos, este venablo servía para tener una mayor fuerza y velocidad al momento de arrojar una lanza; su función eran para la caza y sobre todo en las campañas militares.

La última sección se conforma por dos listones que cuelgan por debajo de la falda y que caen hasta las rodillas del personaje. Los guaraches que porta la guerrera le da una connotación de nobleza.

Otros ejemplos en la talla escultórica de guerreras

Esta escultura no es el único ejemplo de representaciones de mujeres guerreras para el último periodo del México prehispánico.

En la Piedra de Tízoc y el Cuauhxicalli de Moctezuma I, antiguos temalacatl o piedra de sacrificio gladiatorio, se plasmaron varias escenas de conquista donde se representa un capitán o guerrero mexica vestido con indumentaria de Tezcatlipoca, y con atavíos estilo tolteca; estos guerreros agarran a sus prisioneros por la cabellera y en la parte de la nuca del cautivo o en el centro de la escena se representa el topónimo del lugar conquistado por el mexica (Matos Moctezuma y López Lújan 2009) (Figura 2).

En  cada uno de estos monumentos se representan dos escenas de conquista, donde los prisioneros de guerra son mujeres.

Las mujeres son de Xochimilco y de Culhuacán; estas se representan con un tocado de dos plumas llamado Cuauhpilolli, pintura facial en las mejillas, orejeras circulares, un collar de piedras verdes, tienen el pecho descubierto, una falda decorada con elementos circulares llamados chalchihuitl, o piedras preciosas, una máscara cráneo colocado en la cadera de la mujer, ajorcas y sandalias.

Las armas que porta la mujer son el atlatl, el machete tzotzopaztli y lanzas, muy similar a la escultura de la mujer “atlante” de la Calle de Guatemala.

 

Conclusión

 

Con estos tres ejemplos tenemos una pequeña evidencia, pero a la vez sustentable de que en el Posclásico Tardío existían mujeres en las campañas militares en las diferentes culturas del altiplano central y de Mesoamérica. En estas imágenes también se encuentra una profunda cosmovisión, ya que también estos seres femeninos podrían representar diosas guerreras que se encuentran tanto en el ámbito celeste como en el terrestre, que en otro artículo podremos profundizar más al respecto. Si quieren conocer estas impresionantes esculturas las puedes encontrar en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México.


Neftali Galván Mercado

Escuela Nacional de Antropología e Historia

Osorio y Compañía

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Revuelo que llega hasta las autoridades electorales, ha generado el virtual destape de Miguel Osorio, para lo que se ofrezca en materia electoral.

Desde hace dos años, el hidalguense viene siendo incluido en las mediciones de las empresas encuestadoras del país, como posible candidato del PRI en 2018, y ha prevalecido por encima de todos.

Muchos de los que se mencionaban hace veinticuatro meses incluso han desaparecido del radar, por muerte política, como Aurelio Nuño, Luis Videgaray, Rosario Robles, Rodrigo Medina, Aristóteles Sandoval, Manuel Velasco.

Y algunos más, otros han sido subidos al ring: Eruviel Ávila, José Calzada Rovirosa, José Antonio Meade, Manlio Fabio Beltrones, hay quienes afirman que la famosa “caballada” está flaca y eso ha hecho que el Secretario de Gobernación prevalezca y se mantenga a pesar de los pesares.

Osorio Chong, ha sobrevivido a tempestades, que a cualquiera otro ya hubieran derrumbado, mucho también se debe a la negativa de Peña Nieto en realizar cambios en su equipo.

Hay algo evidente, Peña no tiene a nadie con el perfil y las características para sustituirlo, y eso obliga a asumir la realidad: la gobernabilidad del país se sostiene con alfileres, una mala decisión podría terminar por hundir al gobierno federal.

Chong, como le dicen sus rivales políticos, ha estado como buen secretario de gobernación sentado sobre un barril de pólvora que puede estallar en cualquier momento.

Varios temas en la agenda pasan por la gobernabilidad o lo contrario a ésta, la ingobernabilidad: dígase el acuerdo en las cámaras para que la oposición no se desborde en tiempos preelectorales, convirtiendo al presupuesto federal de 2017 en un botín político, la endeble tregua de la CNTE, la fuga y extradición del Chapo Guzmán, las filtraciones de los amigos sobre cualquier tema de índole personal, conversaciones privadas, o muertos bajo la alfombra.

La elección presidencial en Estados Unidos, sobre todo lo referente a la tempestad verbal que representa Donald Trump, a la que atribuyen la cabeza del otrora poderoso secretario de Hacienda, Luis Videgaray, la oscuridad que prevalece sobre el tema de los 43 normalistas desaparecidos, eso y cien temas más pesan a la hora de moverse en el tema electoral.

Hay muchos rivales internos y externos, que velan el sueño del hidalguense, para tener un rival menos, y con menos posibilidades. Osorio ha rebasado ya el ámbito hidalguense para convertirse en un político nacional, pero hay quien considera, que no le favorece la opinión de los dueños del dinero en México.

Osorio no va solo, va acompañado. Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México, con el pretexto de su informe de Gobierno, ha echado la casa por la ventana, y ha salido a presumir los resultados que tiene, que son muchos, pero que son opacados por la creciente inseguridad en su Estado.

No es gratis que Josefina Vázquez Mota aparezca en todas las encuestas arriba de todos los aspirantes priistas a la sucesión mexiquense, la candidatura de la panista pondría como nunca en serios aprietos la hegemonía del PRI en ese Estado.

Si se llega a consolidar, todo lo bueno o malo de Eruviel, servirá de nada, ahí termina la aspiración de él o cualquier otro mexiquense en un buen rato. Ganar Edomex, representaría serias posibilidades para Ávila en la contienda presidencial.

En tanto que los dueños del maletín del dinero, promueven la posibilidad de que el PRI lleve como abanderado al nuevo Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, porque representa que las cosas se queden como están en la economía, así de jodidas como están.

Meade representa eso, la estabilidad en los mercados, la buena calificación del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, es Meade, alumno de la escuela que prevalece en el mundo financiero, por algo fue titular de Hacienda con Calderón y hoy repite.

Carece de carisma y popularidad, pero tiene mucho apoyo económico y eso lo vuelve carismático a punta de billetes.

Meade también representa la posibilidad de que el PRI entregue el poder a su ex jefe, Felipe Calderón, todo menos a las aspiraciones del priísmo de luchar por conservar sus siglas en Los Pinos.

El “caballo negro” es José Calzada, el ex gobernador de Querétaro, salió con altos índices de aprobación de su entidad, pese a haber sido derrotado su candidato, lo que le valió llegar a Agricultura del gobierno federal.

Cuenta con carisma, imagen, identificación con el PRI, y ante cualquier eventualidad, podría convertirse en una propuesta de salvación, en pocas palabras tiene con qué, y por eso está donde está, para entrar como emergente.

Ya muy rezagado, y agazapado por las eventualidades que pudieran ocurrir, está el ex líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, quien cargó con la derrota de las recientes elecciones de gobernador.

Diezmado desde ese punto, con toda la experiencia política, las relaciones y la astucia que le atribuyen, no le alcanza más que para convertirse en un posible candidato perdedor en 2018, todo indica que su momento, ya nunca llegará, y si llega será para mal.

Mientras eso ocurre, junto con Emilio Gamboa Patrón, mantienen “secuestrado” al Comité Nacional del PRI, les atribuyen a ellos que el novel  dirigente nacional Enrique Ochoa Reza, no despegue y dicen que cuando intente despegar pasará lo que pasó con su jubilación millonaria en CFE.

Sea, porque es el “natural”, porque “no hay de otra”, porque “es el menos malo” o porque se perfila como el sobreviviente del Titanic peñista, Osorio se mantiene con los reflectores y, dice el dicho: “ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”.

 


Acento.

Por: José Sandoval

Otoño, la Tercera estación de la vida

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El nombre de otoño proviene del latín autumnus que significa aumento y en castellano es sinónimo de cambio. Etimologistas han tomado estas mismas referencias para definir la palabra otoño relacionada a las estaciones como plenitud del año.

El otoño es la tercera estación del año, situada entre el verano y el invierno, comprende un lapso de 89 días, iniciando aproximadamente del 22 o 24 de Septiembre, en donde las noches duran más que los días.

Es esta época las temperaturas comienzan a hacerse más frías, los árboles pierden sus hojas y verdor, volviéndose amarillentas hasta que se secan y caen.

En este contexto se enfatiza la existencia de cambios, como podemos observar en la misma naturaleza con las estaciones del año y de cierta forma en la vida pasa lo mismo.

El modo en el que vamos desarrollándonos tiene similitud a las estaciones propias, pues claro está, cuando somos niños todo nos asombra, todo es nuevo, el resplandor de las cosas llena de alegrías nuestros corazones e ilumina con maravillas nuestros ojos.

De niños vivimos nuestra propia primavera, conforme el tiempo pasa los años se precisan en nuestro cuerpo y pensamiento, vamos creciendo a la par de que las cosas evolucionan por sí mismas.

Tenemos cambios tanto físicos, como emocionales y en un sentido literario son considerados como cambios estacionales he aquí en nuestra vida cuando la etapa de la adolescencia entra en totalidad, haciendo semejanza de un verano dichoso, la calidez de los momentos engrandece nuestro espíritu, llenándolo de sueños y metas por cumplir.

amor_virtudes

Después de estas dos formidables estaciones o etapas, la vida nos encamina al otoño, que de manera literal es considerado como el trayecto de la madurez humana.

Bueno, se preguntarán ¿Qué es la madurez?, pues es un ideal de valor, en este punto se debe de ser consiente, puesto que si lo estamos asociando con el otoño, nuestro pensamiento debería de ser conciso de tal manera que con el tiempo nos vamos deshojando de lo caduco y superficial, pero desafortunadamente la sociedad actual, con frecuencia valora más el tener que el ser.

En un sentido más extenso la madurez significa el cumplimiento o perfección de nuestra propia naturaleza, el punto más alto de la vida.

Se trata de un proceso unidireccional, progresivo, no de un simple cambio. El proceso de maduración es un recorrido que culmina en la adquisición de todo aquello que un día cosechamos. Los frutos obtenidos son trabajo, patrimonio, familia, bienestar y armonía.

Todo está en su punto, en su proporción, en su única perspectiva. Esta armonía se traduce perfectamente entre lo que uno es y lo que uno profesa ser, y su expresión más categórica es la constancia a los propios compromisos generando firmeza para mantenerse fiel a ellos.

En una persona prudente no hay lugar ni para la hipocresía ni para la insinceridad y de modo filosófico una persona es más humana cuando alcanza la madurez.  De este modo, la madurez consiste en la conformidad entre el modo como vivimos y nuestra verdadera naturaleza.

Este es el sentido del otoño en la naturaleza y en la vida misma del ser humano; para ambos, sin embargo, en un tiempo breve ha de llegar el invierno.


Susana Guadalupe Villeda Olvera

Ingeniero en Biotecnología/Biotecnología Ambiental UPP

Actualidad tres

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Después de 70 años, México vio nacer una nueva empresa cementera: Cementos Fortaleza.

Cementos Fortaleza es la nueva cementera que entiende y se solidariza con el espíritu, vida diaria y manera de trabaja del albañil, al cual conoce profundamente: sabemos de donde saca la fuerza para salir adelante.

El 1º de Agosto de 2013, Elementia- a través de sus marcas Cementos Fortaleza y Lafarge- formalizan su alianza estratégica, la cual impulsará el crecimiento de ambas compañías creando un nuevo jugador en la industria central nacional que competirá mediante productos de alta calidad y una mayor cobertura regional.

Con esta alianza, Cementos Fortaleza tiene una capacidad instalada para producir 2 millones de toneladas anuales, generando así mayor valor para clientes y consumidores.

El día 5 de Junio se conmemoro el día mundial del medio ambiente realizando a lo largo de una semana una serie de platicas, conferencias, dinámicas, presentaciones, talleres y actividades que hagan conciencia sobre la importancia del medio ambiente.

Así mismo hacemos enlace con nuestras partes interesadas como los son, empleados, contratistas, vecinos, autoridades, escuelas y organismo que trabajan y desempeñan sus labores al igual que nuestra empresa en pro del medio ambiente, esto con la finalidad de sumar esfuerzos para hacer de esta zona un lugar mejor para vivir.

Nuestro objetivo y filosofía de trabajo es verde dentro y fuera de nuestros sitios industriales, la evolución y el desarrollo de nuestras plantas va de la mano con el cuidado de nuestro entorno y la preocupación por el cuidado del medio ambiente es clave para el funcionamiento de nuestra empresa.

La aportación que tiene la CEAA y los organismos descentralizados de agua potable que colaboraron con nosotros es de suma importancia ya que cada uno tiene las herramientas, el personal y la capacidad suficiente para poder contribuir con el desarrollo de un evento como el que se planteo el pasado 3 de Junio en las instalaciones de Cemento Fortaleza en donde se dieron cita directivos de la planta, el Ingeniero Víctor Gutiérrez Gerente de Planta, el Ingeniero Juan Hanna, Director de División de Planta, el Ingeniero Ricardo Ceballos, Gerente de Desarrollos Sustentable, el Ing. Francisco Ángeles, Coordinador de Desarrollo sustentable así mismo representantes de la dirección y desarrollo del Agua de la CEAA, el Ingeniero Efraín Fragoso Gamero en representación del Licenciado Luis Gonzalo Roldan Gamero.

Asi como la participación especial de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Municipio de Atitalaquia Hidalgo (C.A.P.A.S.M.A.H.), con sus dirigentes el Licenciado Aurelio Jimenéz Cruz, Director General, el Licenciado Jorge Alberto Ibarra Herrera, Jefe del departamento de Cultura de Agua y la Presidenta del Sistema DIF Municipal de Atitalaquia, la Señora Guadalupe Gayosso Sánchez.

Un evento de esta magnitud debe ser capaz de enviar ese mensaje clave sobre la importancia del consumo responsable y ahorro del agua. Por eso la importancia de hacer enlace con la CEAA y otros organismos descentralizados de Agua Potables de la región como (C.A.A.M.P.A.O.H) del Municipio de Progreso de Álvaro Obregón, (C.A.A.M.N.) del Municipio de Mixquiahuala de Juárez, (C.A.P.A.S.M.I.H.) del Municipio de Ixmiquilpan, (CAPyAT) del Municipio de Tula de Allende y (C.A.A.S.A.T.) del Municipio de Atotonilco de Tula.

Durante la jornada se impartieron talleres a niños de las escuelas primarias de la región dentro de un sitio industrial bajo todos los lineamientos de seguridad e higiene, en donde el mensaje principal es fomentar el cuidado del agua, actividad que culmino con la entrega de reconocimientos a los talleristas.

Durante los días señalados más de 200 alumnos de escuelas vecinas participaron, presencia de autoridades federales, estatales y locales, foro de más de 400 personas en los 3 días de celebración y publicación de material bibliográfico de flora en Zona Santiago Anaya.

Capasmah

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Después de 70 años, México vio nacer una nueva empresa cementera: Cementos Fortaleza.

Cementos Fortaleza es la nueva cementera que entiende y se solidariza con el espíritu, vida diaria y manera de trabaja del albañil, al cual conoce profundamente: sabemos de donde saca la fuerza para salir adelante.

El 1º de Agosto de 2013, Elementia- a través de sus marcas Cementos Fortaleza y Lafarge- formalizan su alianza estratégica, la cual impulsará el crecimiento de ambas compañías creando un nuevo jugador en la industria central nacional que competirá mediante productos de alta calidad y una mayor cobertura regional.

Con esta alianza, Cementos Fortaleza tiene una capacidad instalada para producir 2 millones de toneladas anuales, generando así mayor valor para clientes y consumidores.

El día 5 de Junio se conmemoro el día mundial del medio ambiente realizando a lo largo de una semana una serie de platicas, conferencias, dinámicas, presentaciones, talleres y actividades que hagan conciencia sobre la importancia del medio ambiente.

Así mismo hacemos enlace con nuestras partes interesadas como los son, empleados, contratistas, vecinos, autoridades, escuelas y organismo que trabajan y desempeñan sus labores al igual que nuestra empresa en pro del medio ambiente, esto con la finalidad de sumar esfuerzos para hacer de esta zona un lugar mejor para vivir.

Nuestro objetivo y filosofía de trabajo es verde dentro y fuera de nuestros sitios industriales, la evolución y el desarrollo de nuestras plantas va de la mano con el cuidado de nuestro entorno y la preocupación por el cuidado del medio ambiente es clave para el funcionamiento de nuestra empresa.

La aportación que tiene la CEAA y los organismos descentralizados de agua potable que colaboraron con nosotros es de suma importancia ya que cada uno tiene las herramientas, el personal y la capacidad suficiente para poder contribuir con el desarrollo de un evento como el que se planteo el pasado 3 de Junio en las instalaciones de Cemento Fortaleza en donde se dieron cita directivos de la planta, el Ingeniero Víctor Gutiérrez Gerente de Planta, el Ingeniero Juan Hanna, Director de División de Planta, el Ingeniero Ricardo Ceballos, Gerente de Desarrollos Sustentable, el Ing. Francisco Ángeles, Coordinador de Desarrollo sustentable así mismo representantes de la dirección y desarrollo del Agua de la CEAA, el Ingeniero Efraín Fragoso Gamero en representación del Licenciado Luis Gonzalo Roldan Gamero.

Asi como la participación especial de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Municipio de Atitalaquia Hidalgo (C.A.P.A.S.M.A.H.), con sus dirigentes el Licenciado Aurelio Jimenéz Cruz, Director General, el Licenciado Jorge Alberto Ibarra Herrera, Jefe del departamento de Cultura de Agua y la Presidenta del Sistema DIF Municipal de Atitalaquia, la Señora Guadalupe Gayosso Sánchez.

Un evento de esta magnitud debe ser capaz de enviar ese mensaje clave sobre la importancia del consumo responsable y ahorro del agua. Por eso la importancia de hacer enlace con la CEAA y otros organismos descentralizados de Agua Potables de la región como (C.A.A.M.P.A.O.H) del Municipio de Progreso de Álvaro Obregón, (C.A.A.M.N.) del Municipio de Mixquiahuala de Juárez, (C.A.P.A.S.M.I.H.) del Municipio de Ixmiquilpan, (CAPyAT) del Municipio de Tula de Allende y (C.A.A.S.A.T.) del Municipio de Atotonilco de Tula.

Durante la jornada se impartieron talleres a niños de las escuelas primarias de la región dentro de un sitio industrial bajo todos los lineamientos de seguridad e higiene, en donde el mensaje principal es fomentar el cuidado del agua, actividad que culmino con la entrega de reconocimientos a los talleristas.

Durante los días señalados más de 200 alumnos de escuelas vecinas participaron, presencia de autoridades federales, estatales y locales, foro de más de 400 personas en los 3 días de celebración y publicación de material bibliográfico de flora en Zona Santiago Anaya.

La sal en época prehispánica: El caso del Salitre

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Arqlgo. Luis M. Gamboa Cabezas

Arqlga. Martha García Sánchez

(Centro INAH Hidalgo)

 

El descubrimiento del cloruro de sodio (NaCl), mejor conocido como sal común, pudo ser por observación y el uso por ensayo-error.

 

La observación inició en zonas inundables como lagos, ciénegas o playas de mar, cuando se evaporaba el agua, dejaba expuesta una capa granulienta blancuzca que fue utilizada para la conservación de los alimentos.

El ensayo y error surge cuando la sal se usa para preparar y consumir los alimentos, ya que influye no sólo en el paladar, sino también en la dieta por estimular la ingesta.

En la época prehispánica la sal era tan importante que se incorporó en los rituales y hasta en las practicas medicinales.

En el área maya, el norte de Yucatán se convirtió en el principal abastecedor, se distribuían hacia el Altiplano Central y a través de la Costa Oriental de Quintana Roo, llegaba hasta Nicaragua.

En el área de Tula, durante la época tolteca, hacia el extremo sureste del centro ceremonial había una Ciénega, que actualmente es conoce con el nombre El Salitre, y es reportada como de poca o casi nula presencia de vestigios arqueológicos al menos en superficie (cfr. Healan 1989: fig. 13.4-13.13).

No obstante, algunos materiales y escasos montículos arqueológicos son reportados en la orilla occidental del cuerpo acuático (cfr. Yadeum 1975).

El arqueólogo Jorge Acosta localizó, precisamente en esa área, algunos entierros del Postclásico Tardío y al menos un entierro infantil acompañado de una vasija del tipo Mazapa Líneas Ondulantes (cfr. Acosta 1945: 48-49 cit. en Diehl 1989: 28.).

De acuerdo con la opinión de Diehl (op. cit.) es probable que estos entierros estén indicando el uso de la zona del salitre como lugar de habitación prehispánica, realizada sobre todo con materiales perecederos hacia los tiempos tardíos de la urbe.

Pero, ¿por qué era importante El Salitre durante época prehispánica? La Ciénega no sólo permitió que pobladores de época prehispánica se apropiaran de los recursos existentes que había como peces, insectos, aves, plantas acuáticas, entre otros.

También había tule que fue usado para una industria cestera. Los artesanos ribereños se apropiaron de este recurso para producir canastos, petates, sandalias, sopladores, contenedores y otra diversidad de objetos de uso doméstico, pero también rituales y ornamentales.

Lo que menos se ha estudiado en el área de El Salitre, es la producción de la sal a través de la salmuera en época prehispánica.

 

No se puede dejar a un lado que la sal pudo también ser importante para formar parte de los productos producidos durante época tolteca y que se distribuían a través de las rutas comerciales.

 

 

Sociedad

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.

Política

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.

Opinión

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.

Humor

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El baño de vapor en la cultura tolteca

Mtro. Luis Manuel Gamboa Cabezas

Centro INAH Hidalgo- Z. A. Tula

Una tradición que ha perdurado a través del tiempo en las culturas prehispánicas es el uso del baño de vapor, que como elemento arquitectónico, se ha convertido en un elemento identitario de las culturas mesoamericanas que trasciende en los estudios arqueológicos, etnográfico y etnohistórico.

El baño de vapor es usado con una finalidad higiénica, sin embargo, dependiendo de la cultura es habitual que se le atribuyan funciones terapéuticas, sociales e incluso ceremoniales. Esta cosmovisión es lo que ha permitido su permanencia a través del tiempo y se continúe con las mismas tradiciones en cuanto a la construcción de temazcales de estilo prehispánico.

Es por eso que se usan materiales similares, planeación y orientación como suelen descubrirse en contextos arqueológicos o que están documentados a través de los códices o fuentes etnohistóricas.

El uso del baño de vapor implica elevar la temperatura corporal con fines de eliminar las toxinas por transpiración. En los baños mesoamericanos, se lograba la sudoración mediante el uso de piedras calientes (tezontle) que se le vertían agua.

En el proceso no había una separación entre la función terapéutica, higiénica, y ceremonial. La forma del temazcal asemejaba una cueva que al ingresar era el medio para la comunicación entre lo terrenal y lo sobrenatural; de ahí que las características formales, funcionales y constructivas tenían implicaciones con la observación de algunos astros o estar relacionados con algunas deidades.

El oeste dominado por Quetzalcóatl, siendo el lugar de Tamochan; el sur dominado por Huitizilopochtli y Macuilxochitl; el norte por Tezcatlipoca y Mitlantecutili; y el este por Xipe Totec, Tláloc y Quetzalcóatl Rojo que se encuentran en el Tlalocan.

En relación a la existencia de temazcales prehispánicos en los monumentos arqueológicos de Tula. Se tienen detectados por lo menos cinco lugares. El primero ubicado en la parte central al oriente de uno de los cuerpos en talud del Juego de Pelota 2, que fue descubierto durante el Proyecto Tula en la década de los 70´.

El problema con este temazcal es que se encuentra construido inspirado dentro del núcleo de la construcción, esto lo hace no contemporáneo y probablemente corresponda a una construcción de época más tarria, ya que hay una serie de cuartos de la época Azteca, superpuestos en el cabezal suroeste del mismo Juego de Pelota.

El segundo temazcal corresponde con uno de forma ovalada que se ubica al sureste del Juego de Pelota I, el problema con este, es que se encuentra asociado con una construcción de forma cuadrangular en cuyo interior hay un tlecuiles (fogón) que para nosotros podría corresponder con unidades habitacionales tardías contemporáneas con las mismas del Juego de Pelota II.

El tercer temazcal fue descubierto en la parte inferior de la Plataforma Adyacente. El temazcal es de forma rectangular y el área del fogón es circular. Hay una tina a largada que permite la conexión entra la parte externa con la interna.

Los muros eran de adobe con un ligero aplanado de cal. Hay otro temazcal que presenta una misma similitud descubierto en las unidades habitaciones que se encuentran en el área Administrativa y Museo Jorge R. Acosta.

En el caso de este temazcal se encuentra como una construcción aislada de los cuartos de uso habitacional. En el Boulevard Tula- Iturbe por el kilómetro 2 se descubrió otro temazcal de forma similar asociado también con construcciones de uso habitacional.

Las representaciones pictográficas de temazcales de la época prehispánica son numerosas y se encuentran en códices como “Magliabechiano”, “Tudela”, “Vaticano B”, “Borgia” y “Aubin”.

En el caso de los temazcales de forma rectangulares o cuadrangulares con fogón externo y tinas se encuentra documentados en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r).

El ritual del baño de temazcal se entiende muy bien a través de las pictografías, una ticitl (médica), está cantando o clamando una plegaria a la vez que le entrega una bebida al enfermo, en esa misma escena, se encuentra otra persona con las manos unidas que sugiere estar rezando pues de su boca sale el mismo signo que es la vírgula de la palabra.

A través de la pictografía observamos que está a la entrada de los edificios a la diosa Tlazoltéotl, patrona de las médicas mexicas y de los temazcales o baños de vapor. El enfermo está llorando, debido a que sufre alguna enfermedad.

Hay una temazcalera que se encarga de avivar el fuego, el hornillo tiene representaciones de calor, se aprecia como hay una preparación de la combustión de leña en el hornillo, este fuego permite, además, que la cámara de baño vaya calentándose poco a poco, que cuando el fuego está listo y las piedras suficientemente calientes, se cierra el hornillo con barro o piedras, para que no se produzcan fugas de calor.

El agua se vierte sobre las piedras a alta temperatura, generándose de inmediato el vapor. Los bañistas pueden proveerse de hierbas medicinales para “hojearse”, o de tinajas de agua para refrescarse.

Hay uso de incienso de copal o resina del árbol que los españoles llamaban ‘anime’, que se usan para producir aroma y que acompañan el ritual el uso de agua y de hierba medicinal con la que se prepara la infusión para el enfermo.

El comparar los temazcales descubiertos en los monumentos arqueológicos toltecas con las representaciones en el “Códice Tudela” (f. 62r) y Magliabecchi (f. 77v y 77r), notamos una correspondencia que nos permiten señalar esa trascendencia de perdurarían a través del tiempo y el espacio.

Por lo tanto no podemos negar que la función del temazcal en espacios rituales está relacionado con ceremonias religiosas trascendentales, pero en contextos de uso habitacional su función era mas higiénica, de tratamiento postparto, y terapéutica que fueron documentados por cronistas de la época colonial como Fray Bernardino de Sahagún y posteriormente por otros como Javier Clavijero.

Hoy el uso de temazcal sigue siendo para la higiene personal cotidiana y ciertos tratamientos terapéuticos, aunque su función ceremonial no ha desaparecido por completo. El uso terapéutico es control del calor para la expulsión de toxinas internas, eliminando todas aquellas sustancias que el cuerpo considera innecesarias.

De ahí que la limpieza es interna a externa. El calor no sólo reactiva el torrente sanguíneo, sino que, al comportarse como vasodilatador, actúa como calmante, disminuyendo la rigidez articular y muscular.